Desde que el MAS ha copado con mayoría absoluta el otrora PODER “Legislativo”, hoy sólo se puede advertir una gran Asamblea de levanta-manos.
No conozco un solo proyecto de ley que se hubiera generado en el seno de la actual Asamblea Plurinacional y que se la haya sometido realmente a un debate parlamentario donde se escuchen las voces a favor como en contra y que ambas o todas las posturas sirvan de algún modo para fortalecer la normativa en beneficio de toda Bolivia.
Se gastan un montón de dinero en propagandas y slogan sobre “no discriminación, igualdad” en todos los ámbitos, seguridad jurídica y otras, pero en la práctica NADA de eso se aplica y los slogan sólo quedan en simples payasadas.
Si bien, la “mini-oposición” sale con algunos esporádicos y tibios comentarios en contra de algunas normas, no es menos cierto que el sólo hecho de presenciar los actos de aprobación de las leyes les otorga validez plena y por tanto coadyuvan con esta farsa, amén que su no presencia tenga el mismo resultado en una coyuntura absolutista.
Sólo por dar un ejemplo, entre otros; vemos como se ha rechazado la iniciativa popular promovida por los comunicadores sociales, los argumentos para el rechazo son variados pero no están fundamentados, es decir, se argumenta falta de formalidades en la recolección de las firmas pero no se hace referencia a que ley regula esa cuestión; se dice que las firmas no llegarían ni a cien mil, pero no se demuestra que realmente así sea. Y la “oposición” ¿No tiene voto en la Asamblea Plurinacional al respecto?
Claro, por ahí alguien dirá este asunto no es político y por tanto no corresponde pedir la opinión de los opositores, ¿Sí?, sin embargo, no olvidemos que la política partidista que diferencia la variedad de tendencias ideológicas de la humanidad, quedan en el umbral de la oficina o institución pública ya que la autoridad que asume el mando sea cual fuere su ideología política, en el ejercicio del cargo se convierte de hecho o debe convertirse en un genuino representante de la sociedad en su conjunto, su misión es velar por el bienestar social; por consiguiente, su opinión vale, debe ser oída, debe ser argumentada y fundamentada, debe convencer con su discurso y con sus actos NO simplemente vencer levantando las manos…
En todo caso creo que es un grave error que el “Legislativo” debido a su mayoría oficialista haya perdido la perspectiva de su rol como tal y más parece por ahora un simple órgano aprobativo de las normas propuestas por el Ejecutivo, no veo que esté creando leyes, que esté Legislando propiamente dicho, es más, vemos que inclusive le pasan las leyes elaboradas y rápidamente lo intiman a aprobarlas sin modificación alguna, entonces ¿será que lo están convirtiendo en una simple Asamblea de levanta-manos?, ¿En un órgano que sólo sirve para convalidar los actos del Ejecutivo?