Si sólo nos concentramos en el título parecería que nos estamos refiriendo a un punto físico y fijo de referencia desde donde podríamos observar todo el Universo o al menos la parte conocida por la humanidad.
Pero en este caso no se trata de eso, se trata de averiguar y proponer cual es realmente el centro del mundo para todos y cada uno de nosotros; si miramos y pensamos en términos generales podríamos afirmar que el centro del mundo es la humanidad. La humanidad se viene apropiando de todo lo conocido, tierra, agua, aire, fuego y de todas sus energías o riquezas que los componen, no olvidemos que estos elementos comprenden en realidad todo el Universo.
Si señor, es verdad y no sólo que comprenden todo el Universo (conocido) sino que inclusive, son los cuatro elementos esenciales para la existencia y desarrollo de la vida, por consiguiente, es menester cuidar de ellos haciendo uso razonable, desarrollando políticas de preservación, evitando a cualquier precio su depredación, reduciendo el efecto invernadero, la tala indiscriminada de los bosques, la contaminación de las aguas y regulando el uso del fuego como medio de falsa limpieza del terreno como de la basura.
En realidad mucho es lo que la humanidad debe hacer para evitar una catástrofe que cada vez se hace más latente debido a nuestra conducta suicida e inconsciente para con nuestro Medio Ambiente.
Pero en la práctica, especialmente en nuestro caso (Bolivia), a pesar que el presidente Juan Evo Morales constantemente usa como bandera o como slogan de presentación en los eventos internacionales el respeto a la Pachamama (Madre Tierra) e incluso se está aprobando una ley sobre el uso del suelo productivo; en la práctica se hace todo lo contrario, las famosas colonizaciones, las tomas (consentidas) de tierras del oriente boliviano, los cultivos ilegales de la coca y la repatriación de los coterráneos bajo la promesa de dotarles tierras fiscales, no hace más que promover la tala y destrucción indiscriminada de nuestros recursos con graves consecuencias negativas para el Medio Ambiente en total contradicción con sus engañosos discursos sobre Medio Ambiente.
¿Será que a la hora de velar por nuestros intereses personales no tenemos capacidad de prevenir el futuro de la sociedad?
En realidad si analizamos la vida desde estas perspectivas, se puede llegar a la conclusión que cada uno de nosotros somos el centro del mundo, de ahí que a la hora de velar por nuestros intereses personales no nos importa lo que pase a nuestro alrededor y mucho menos lo que pueda ocurrir en el futuro o los perjuicios que nuestra conducta pueda causar a terceros. Ojo, terceros en el Medio Ambiente no sólo se refiere a los seres humanos, sino, a toda la cadena de la vida.
Cada quien vive su vida, vive el momento y hace cuanto puede, más aún si el poder que ostenta le permite ir más allá inclusive de lo coherentemente razonable. ¿O no?