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Rolando Hurtado Ortiz

El don de dar una vida llena de bendiciones


2012-05-03 - 23:12:59

Lucas 6:38
Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

Jesús está revelando un principio que se aplica a cualquier área de nuestras vidas: Dar.

Usted puede dar misericordia, usted puede dar comprensión, usted puede dar paciencia, usted puede dar perdón.

Simplemente Jesús está enseñando un principio de dar más amplio. (Lc. 6:36-37)

Los términos medida buena, apretada, remecida y rebosando… eran términos utilizados por los agricultores. De acuerdo al AT los agricultores de Israel debían dejar para los pobres, el grano de las orillas de sus campos. Por tanto durante el tiempo de la cosecha, habían dos tipos de personas cosechando, los cosechadores primarios en el centro del campo, a quienes se les pagaban para que recojan la cosecha; y las personas que cosechaban a las orillas del campo, era gente pobre que recogía  el grano para alimentar a sus familias.

Un cosechador primario en el centro del campo, llenaba su canasta y la llevaba al granero o en una carreta; ellos variaban el contenido de su canasta y regresaban al campo para volver a llenarla.

En realidad al trabajador primario no le importaba cuan llena estaba la canasta, porque el pago de él era por hora. Pero para los cosechadores de las orillas del campo, era importante la cantidad de grano que pudieran poner en su canasta, porque  sería la cantidad disponible para ellos  y sus familias.

Si usted  estuviera en esa posición primero usted pondría una buena cantidad, luego la apretaría y remecería hasta que su canasta quede rebosando, hasta que comience  a caer de los lados.

Lo que el Señor quería decir a los Israelitas es: cualquier cosa que tú des, tú vas a recibir como recompensa mucho más de lo mismo.
El principio de la siembra y la cosecha: “dad y se os dará no debe ser nuestra motivación para dar debe ser nuestra recompensa".

Es por eso que Jesús procedió  a esa promesa diciendo “No juzguéis y no seréis juzgados; no pequéis y no seréis condenados, perdonad y seréis perdonados” (Lc. 6:37).

En este contexto si usted juzga o condena, se le regresará el juicio en buena medida, remecida y rebosando…La buena noticia es que si Ud.  perdona le será regresada una abundancia de perdón, si usted siembra amor recibirá una cosecha rebosante de amor. Esta es una verdad que ha sido llamada “la ley de la reciprocidad”.

El problema es que la ganancia material se la presenta como motivo para dar.

El quiere que compartamos su visión de dar, “la motivación del corazón es la que importa”. (Stg. 4:3).

A Dios le encanta que sus hijos reciban bendiciones, pero él quiere que nos motive el amor de Dios y la gratitud hacia Él. (Prov. 16:2).

Jesús dice  “A cualquiera que te pida dale” (Lc. 6:30). Da a aquellos que te piden, da a aquellos que no te pueden pagar, da amor a aquellos que no le merecen, da compasión a aquellos que te han hecho mal. Da la clase de tratamiento que tu esperas recibir de otros. Da, da, da… En otras palabras, Dios nos está diciendo, cuando des solo por dar, voy a recompensarte con mucho más de lo que diste. (Dt. 15:7-15).
Dios ve el corazón del que da, desde el AT Dios ama al dador alegre (2Cor. 9:7).

A.- El Corazón egoísta
Guardemos nuestro corazón de albergar pensamientos perversos (Dt. 15:9).

Nuestro corazón egoísta nos dice que si damos no tendremos lo suficiente o que Dios no es fiel a su promesa para cubrir nuestras necesidades.

Dios quiere que seamos dadores generosos y agradecidos.
Meditamos en la palabra de día y de noche para que hagamos y guardemos la palabra de Dios, (Jos 1:8)

La condición Inicial del corazón humano es acumular y evitar compartir con alguien. Pero Dios ha venido a decirte en esta mañana “quiero trabajar en tu corazón perverso y egoísta y hacerte un dador alegre” Dios te dice te quiero hacer como yo”…

B.- El corazón mezquino.-
Después de confrontar el hecho de que tenemos un corazón egoísta, la segunda cosa que tenemos que lidiar cuando se trata de dar, es confrontar un corazón mezquino.

El egoísmo nos ataca antes de dar, pero la mezquindad nos aflige después de haber dado.

Quizás tenemos un problema con dar porque no entendemos el concepto de que somos administradores de Dios.

C.- Un corazón Generoso.-
Además de sobreponernos a un corazón, egoísta, más allá de tener un corazón mezquino, tenemos que permitir un tercer ajuste en nuestro corazón para hacer de él un corazón generoso, desarrollando la liberalidad y la misericordia, con alegría. (Rom. 12: 6-8).

Una persona de corazón liberal da rápida y generosamente porque sabe que todo le pertenece a Dios y confía en que Dios se encargará de él y le bendecirá. (Dt. 15:14)

D.- Un corazón agradecido.-
Cuando permitimos que Dios nos cambie en esta área, hay otro cambio que él debe hacer en nuestros corazones: Debemos desarrollar un corazón agradecido. (Dt. 15:15).
Dios por su gracia quiere darte un don tan importante como los dones espirituales.  Como el don de profetizar y curar enfermos. Es el don de dar. Dios derrama bendiciones sobre los que dan y lo hace para que ellos puedan continuar dando aún mas para su reino. Pero se requiere un trasplante de corazón.

Cuando llegamos a dar simplemente porque tenemos un corazón liberal, generoso y lleno de gratitud hacia Dios, estaremos en el camino correcto hacia una vida llena de bendiciones. 

Iglesia Cristiana de la Familia
www.iglesiacristianadelafamilia.org

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