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José Percy Paredes Coimbra

El borracho y la equilibrista


2018-10-25 - 18:51:17
(O BEBADO E A EQUILIBRISTA)
Este es el título de una canción que en los años 70 – 80, fue considerada el himno de los exiliados brasileros, de aquellos que fueron obligados a dejar su patria, familia, amigos, la vida que conocían y lanzarse a países lejanos porque la dictadura los estaba persiguiendo y eso era sinónimo de morir; textualmente morir siendo asesinado o figurativamente, morir por las torturas y vejámenes vividos y sufridos, pero seguir con vida.

Jair Bolsonaro, el ex capitán y actual candidato a la presidencia del Brasil, en una de sus tantas afirmaciones polémicas dijo que el error de la dictadura fue torturar y no matar más!

No señor Bolsonaro, la dictadura no cometió errores. A los que quería desaparecidos (léase muertos), los desapareció, pero a los que quería torturar, los dejó con vida, una vida fragmentada, con pesadillas por las noches y ningún deseo de vivir en sus largos días de agonía!

Sí que los mató señor Bolsonaro, solo que los dejó respirando para que cada día sea un recuerdo de lo sufrido, y en estos casos, los ‘recuerdos’ no son algo que alguna vez sucedió, son tan vivos que puedes sentir nuevamente el olor del cuartucho donde te tenían, el sudor de quienes te golpeaban, electrocutaban o violaban.

Vivir después de haber pasado por sus ‘salas de tortura’, es no poder confiar en nadie, es no querer confiar en nadie, es no querer a nadie porque si quieres o simpatizas con quien sea, puedes ‘hacer’ que le pase algo malo. Así pasó en los años de dictadura señor Bolsonaro; pasó que unos cuantos se creyeron dioses y decidieron quién vivía, quién desaparecía, o a quién ‘enjuiciaban’, sólo con el fin de dañar a la persona y a sus familias.

La gran mayoría de los desaparecidos y torturados fueron católicos practicantes, iglesia a la cual siguen asistiendo millones de brasileros que en verdad creen que las rosas pueden vencer los cañones porque el amor es y fue su principal arma. En aquellos años, señor Bolsonaro, el amor al prójimo se pagaba con la vida.

No fueron sólo católicos y católicas los desaparecidos/asesinados y torturados, juntos en la desgracia de caer en las garras de los militares estuvieron intelectuales creyentes o ateos, trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad, sacerdotes y religiosas, pastores evangélicos, actores y actrices, músicos, estudiantes, ‘amas de casa’, gente que tuvo la osadía de pensar diferente y defender su ideología.
Entonces, señor Bolsonaro, no nos venga con el cuentito ese de que la dictadura se equivocó, de que usted hubiera sido más duro, como si no hubiera participado de esa barbarie. Usted era militar cuando estaba instaurada la dictadura, usted fue parte de esa página oscura de la historia de este Brasil que debió ser una ‘madre gentil’para todos.

Usted es un insulto con su sola presencia, sin necesidad de abrir la boca, porque cuando la abre, es como si se hubieran abierto las puertas del infierno o de todas las cloacas del Brasil. Usted con su arrogancia e ignorancia a flor de piel, con esa verborrea alienada y odiadora que desconoce los millones de seres humanos que son gays, lesbianas, transexuales, travestis; millones de feministas, hombres y mujeres que decidieron que ya no más humillaciones ni discriminaciones por cuenta de su color de piel, de su opción sexual, de su forma de ser o de vestir; millones de personas que decidieron asumir su identidad, con amor y dignidad, sin miedo a represalias de los odiadores de siempre, sin miedo de esos que necesitan gritar bravuconadas porque saben que su calidad humana está por debajo de cero, porque su autoestima no existe y quieren hacer creer a los demás que son sus superiores.

Puede ser que finalmente lo elijan presidente de este hermoso y amable pueblo que es Brasil, puede ser que el odio, la ira y el desprecio puedan más que la dignidad y el amor; lo que tengo claro y creo que muchos en el mundo lo sospechan, señor Bolsonaro, es que si gana estas elecciones es haciendo trampa, es robando a la voluntad popular. No sería raro, verdad? Tampoco le será difícil hacerlo. Tiene a los aliados precisos.

Usted y sus aliados NECESITAN que sea electo presidente para poder enterrar de una vez por todas el esquema de corrupción llamado LISTA DE FURNAS, verdad? Sabemos que este esquema tiene, por mucho, más ramificaciones y envuelve mucho más corrupción que el escándalo de la PETROBRÁS o el esquema Lava Jato. Considero que este es el verdadero motivo por el cual usted y sus aliados harán todo lo necesario para apoderarse de la presidencia de un país que no merece tenerlo como gobernante.

Es ‘mucho castigo’!

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