PresentaciónTurísmoBlogshoybolivia | FacebookJuegosRSSYoutubeTwitterMóvil
Lunes 18 de diciembre 2017 Contacto
InicioDestacadasEspecialesEconomíaPolíticaPaísMundoDeportesCiencia y TecnologíaEspectáculosViral
CuriosidadesEspectáculosArte y CulturaHoy EventosMujer
           
Jorge V. Ordenes L.

Los vectores políticos tercian en Brasil


2017-12-13 - 18:59:19
En marzo de 2016 el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) rompió coalición con el Partido de los Trabajadores (PT) luego de las acusaciones de corrupción contra la entonces presidente Dilma Rousseff y el ex presidente Lula da Silva. El PMDB apoyó la destitución de Rousseff. Cuando en su momento el presidente de Uruguay, José Mujica, preguntó a Lula sobre el origen del “mesalao”, el escándalo que llevó a la cúpula del PT a la cárcel por haber comprado el Congreso, Lula respondió enigmáticamente: “Es que en Brasil hay un solo modo de poder gobernar” o sea corruptamente como lo prueba la red de corruptelas que todavía agobia al Congreso brasileño e incluso al presidente Temer. Todos temen caer en las redes de jueces federales que han demostrado ser defensores acérrimos de una ética emulable que ojalá cunda en 2018.

El HuffPost dice que en recientes encuestas, el candidato de derecha, Jair Bolsonaro, aparece segundo mientras Luiz Inacio Lula da Silva está primero. Lula busca la sobrevivencia política a como dé lugar. Guste o no, Lula, pragmático, conoce como pocos las miserias y debilidades de una clase política que fue compañera suya en el poder. Para él la corrupción es una fatalidad ineludible, y para los que permanecen en el poder, un triunfo electoral de Lula sería la salvación. El se considera “perseguido político” y “amigo de los pobres”. Lo único que le interesa es parecer discriminado por defender a los pobres. Lo ha gritado hasta en la ONU. Ninguno de su compañeros acusados de corrupción se ha atrevido a tanto.

Según Bloomberg News, la firma brasileña Ponte Estratégica (PE) trabaja con la inglesa Cambridge Analytics (CA) en las elecciones presidenciales de Brasil de 2018. CA trabajó en la elección del presidente Donald Trump en la que administró datos en pos del mayor efecto electoral a favor del cliente. “Con PE, que es nuestro socio no exclusivo, pero sí preferido, estamos procurando algo parecido en Brasil”, aseveró un vocero de CA. PE prefiere que no se favorezca a ningún candidato extremista. Se ha hablado con tres posibles candidaturas brasileñas a fin de cerrar tratos en marzo, una vez que el panorama electoral se despeje .

Andre Torreta, ejecutivo de PE, comentó que busca “la tropicalización” de CA a fin de adaptarla al medio brasileño. “CA no serviría a cualquiera”, dijo Torreta en una entrevista en Rio de Janeiro, añadiendo que “no haría nada por nadie que se sitúe al extremo izquierdo o derecho del espectro político.” De acuerdo a la firma consultora Eurasia, encuestas recientes dan que la gente brasileña se muestra extremadamente desilusionada con sus líderes políticos, y los nuevos candidatos que aprovechen esa desilusión ganarán.

Según Torreta, las leyes brasileñas de privacidad son más estrictas que las estadounidenses por lo que será necesario hacer sondeos en vez de comprar información. Dijo que hacer campaña utilizando medios electrónicas será la modalidad en 2018: el año pasado el Congreso de Brasil aprobó nuevas reglas que permiten a los candidatos comprar avisos en los medios sociales. “Hasta hace veinte días mi campaña por Facebook alcanzaba 4% del electorado. Ahora con dinero alcanzará el 100%”, añadió. La opinión generalizada entre entendidos es que Brasil necesita alguien de experiencia que exprese lo que hay que hacer para extraer al país de la crisis lo que será intrincado dada la compleja y todavía enhiesta corrupción.

Más publicaciones de Jorge V. Ordenes L.
DATOS

Copyright © Hoybolivia.com Reservados. 2000- 2017
Optimizado para Resolución 1024 X 768 Internet Explorer 4.0, Netscape 4.0, Mozilla Firefox 2.0