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Dante N. Pino Archondo

Pactar con la serpiente


2018-10-18 - 21:00:06
Cuando se habla de los sucesos de octubre de 2003, se repiten una serie de afirmaciones a las que se les otorga el sello de la verdad. Si tenemos en cuenta que estas provienen de la boca de los vencedores, es decir, de los que lograron derrocar al gobierno y promover la transición para establecer el gobierno de la coca, no se puede hacer mucho, porque la objetividad, en estos casos, alumbra poco.

Siguen vanagloriándose de haber logrado que un presidente tenga que irse, para evitar mayores confrontaciones y muertes inútiles, como si tal cosa mereciera una medalla para “los machos”, siguen mintiendo sin el menor rubor sobre maletas que se sacaron del Banco Central con dinero que se llevó el presidente, persisten en decir que se quería regalar el gas a Chile y que por eso se sacrificaron vidas y configuran un halo de virginidad revolucionaria que adorna la cabeza de activistas delincuenciales que actuaron esos días como cabezas visibles del derrocamiento.

Sobre la base de estas mentiras se ha construido un imaginario colectivo de las “jornadas de octubre” y se dice que las mismas lograron establecer una agenda que habría marcado el rumbo de esa jornada. Se señalan tres: la convocatoria a una constituyente, la nacionalización de los hidrocarburos y el juicio de responsabilidades.

Esta agenda de los vencedores se convierte en manzana de la discordia entre sus autores, cuando unos dicen que se cumplió y otros que se traicionó la misma. Uno de los renombrados héroes de octubre es el señor Carlos de Mesa, quien primero dio un pasito al costado, luego juro como presidente, amnistió a los instigadores y autores de las muertes de octubre y pacto con Evo Morales la continuidad de su mandato, pide el premio mayor.

Pactar con Evo Morales es pactar con la serpiente. Eso lo sabe ahora, el cocalero lo arrinconó con las mismas prácticas que tuvo con el gobierno derrocado, bloquear, provocar muertos y convertirse en victima y acusador. A diferencia de lo que uno de sus flamantes y conversos “mesistas” el señor Ricardo Paz, quien afirma que de Mesa Guisbert logró consolidar la democracia, establecer la constituyente y recuperar los hidrocarburos, debo decir, que tanto consolidó la democracia que Evo Morales lo obligó a renunciar en pocos meses, que la constituyente se realizó en el gobierno de Morales y la nacionalización imaginaria de los hidrocarburos también. Entonces cabe la pregunta, ¿qué hizo realmente Carlos de Mesa?. Facilitarle a Evo Morales el gobierno y ayudarlo en cuanto pudo.

Tanto es así que fungió como vocero de la demanda marítima colaborando en una de las aventuras mas peligrosas en las que embarcó el presidente Morales a Bolivia. El fracaso de esa demanda con el fallo contundente de la Corte Internacional de Justicia, gatilló la necesidad de lanzar su candidatura con carácter de urgente, para encubrir responsabilidades y al mismo tiempo afianzar la candidatura de su protegido. Tanto Evo Morales como Carlos de Mesa han convergido en la necesidad de electoralizar el panorama político para tender mantos de olvido en relación al fallo de la CIJ.

Pero la serpiente asecha sigilosamente y no dudará en morderlo cuando ya no pueda sostener su victoria y para eso habrá servido el señor de Mesa, para legalizar una vez más a Evo Morales.

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