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Familia demanda a hospital por arrojar a un recién nacido muerto a un cubo de ropa sucia


30/10/2017 - 15:47:17
Infobae.- La noche después de que Esmeralda Hernández diera a luz a su bebé prematuramente muerto en abril de 2013, mantuvo al pequeño cerca de su habitación todo el tiempo. A su lado tenía el apoyo de sus familiares y seres queridos, que lamentaban la pérdida del niño al que habían llamado José.

El personal del Hospital Regions, en St. Paul (Minnesota), se ofreció a organizar la cremación de los restos del bebé de una manera "respetuosa y digna", según dijo un abogado de la familia Hernández, que estuvo de acuerdo en ese proceso.

Pero unas dos semanas después, la familia, muy afligida y afectada por la situación, se enteró de algo a través de las noticias: el cadáver de un bebé, nacido en el Hospital Regions, había sido encontrado entre unas sábanas sucias en la lavandería del pueblo de Red Wing, a 72 kilómetros al sur del hospital. El bebé, que aún llevaba un pañal y el brazalete de identificación del hospital, acabó en el cubo de la ropa sucia y fue encontrado por los empleados de la instalación.

De acuerdo a los documentos judiciales, cuando la familia se enteró de eso pensaron en si podría ser José.

Llamaron al hospital y, poco después, se enteraron de que, efectivamente, era su hijo. Según explicaron representantes del hospital a la prensa, el cadáver, envuelto en sábanas, había sido colocado en un estante de la morgue. Un empleado se confundió con los restos de las sábanas sucias y los mandó a la lavandería.

En una demanda presentada hace unos días, la familia Hernández acusó al hospital de "menosprecio" e "indiferencia" a los derechos del bebé y su propia familia. Alegan que Regions sabía que el bebé encontrado en la lavandería era José, pero decidieron no informar a sus padres hasta que ellos llamaron y preguntaron por el caso.

"Los trabajadores de la lavandería observaban boquiabiertos al pequeño José, tomaron fotos del niño y las subieron a internet", dice la demanda.

Diez de los miembros de la familia Hernández, muchos de los cuales ahora viven en Texas, exigen un juicio con jurado popular y una recompensa de más de USD 50,000 para cada uno de ellos por "el dolor y el sufrimiento mental" que han soportado y que perdurará en los próximos años.

"Queremos reiterar que lamentamos verdaderamente nuestro error", expresó un portavoz del Hospital Regions a través de un comunicado enviado a Pioneer Press. "Inmediatamente contactamos a la familia, en 2013, para pedirles disculpas y tratar de ayudar a aliviar su pérdida. Hemos continuado trabajando con su abogado y siempre hemos estado abiertos a llegar a una resolución razonable", explicaba.

De hecho, un día después de los hechos, Christine Boese, entonces directora de enfermería del hospital, comentó en una conferencia de prensa que Regions "estaba profundamente triste y preocupada por lo sucedido" y admitió que su equipo había estado trabajando intensamente para identificar "la brecha en el sistema" para asegurarse de que ese error no volviera a ocurrir.

Pocos días después, el centro se dio cuenta de que faltaban los restos de otro bebé. Se trataba de Chang, que "probablemente fue entregado al mismo servicio de lavandería", pero sus restos jamás fueron localizados.

Según la Radio Pública de Minnesota, Boese señaló que una revisión interna del hospital encontró que "ambos restos fueron confundidos como simples sábanas sucias y fueron enviadas al servicio de lavandería por un empleado".

Una investigación policial reveló más tarde a la familia los detalles de cómo se encontró el cadáver del pequeño José.

La policía de Red Wing se enteró de lo sucedido después de la llamada de una mujer anónima, tal y como reza el informe. La mujer dijo que su hija, empleada de Crothall Laundry Services, le comentó que ese día habían encontrado un bebé muerte en la lavandería.

"Ella confesó que estaba molesta porque su hija tuvo que ver a ese bebé y (sus jefes) no la dejaban irse del lugar", escribió un oficial en el informe policial.


Un empleado de la instalación, llamado Nick Murphy, relató a la policía que había estado tratando bolsas de sábanas sucias del hospital y las sacó cuando sintió que había algo que golpeaba su hombro.

El personal de la instalación de lavandería llamó al hospital, que envió representantes para recuperar el cuerpo. Ni Crothall Laundry Services ni el Hospital Regions llamaron a la policía para notificar los hechos. Cuando las autoridades se pusieron en contacto con ellos, Regios afirmó que la madre había consentido la eliminación del cuerpo sin realizar un funeral.

El gerente de la oficina comentó que "no es raro" que los empleados de la lavandería "encuentren desechos médicos en las sábanas, como pañuelos, sangre y, en ocasiones, un apéndice", según el informe policial.

Poco después de eso, se abrió un debate sobre cómo los hospitales deben tratar los cuerpos de los bebés que nacen muertos.

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