Domingo 24 de mayo 2026

Fracaso del operativo banderas blancas

Siguen los bloqueos: Caravana avanzó sólo 30 kilómetros para despejar la carretera La Paz Oruro



360 vistas

[Estamos en WhatsApp. Empieza a seguirnos ahora]

El ambicioso despliegue militar y policial denominado corredor humanitario "Banderas Blancas" terminó por convertirse en el fracaso logístico más estrepitoso del Poder Ejecutivo en su intento por romper el cerco que asfixia a la sede de Gobierno, confirmando que la falta de autoridad ha dejado las carreteras troncales del altiplano bajo el control efectivo de hordas violentas.

La debacle de la jornada no radica únicamente en que el gigantesco contingente de 2.000 efectivos y maquinaria pesada avanzó escasos 30 kilómetros de los 300 necesarios para conectar La Paz con Oruro, sino en que los cinco puntos de bloqueo que lograron despejar temporalmente fueron retomados de inmediato con mayor agresividad por los radicales, demostrando, bajo la lupa de La Mesa de Análisis, la total incapacidad del Estado para mantener el control territorial de las vías fundamentales.

El operativo civil-militar, que estuvo encabezado en la vanguardia por el propio ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, se estrelló contra una realidad descarnada a la altura del peaje de Vilaque - Copata, donde los manifestantes desataron un intenso asedio con el uso indiscriminado de artefactos explosivos de alto poder, forzando un repliegue forzoso de las fuerzas del orden.

La confusión generada por las detonaciones de dinamita provocó momentos de extrema zozobra en el gabinete político al reportarse que el titular de Obras Públicas se separó de la comitiva oficial y permaneció desaparecido durante varias horas en la zona de conflicto, viéndose obligado a escabullirse por rutas secundarias y clandestinas para lograr ponerse a salvo y retornar en horas de la noche a la sede de Gobierno.

🚨 RITMO DE TORTUGA: Al avanzar escasos 30 kilómetros en una jornada bajo fuego, el contingente estatal habría tardado al menos diez días continuos en completar la ruta total hacia Oruro.

📦 OFICINAS REDUCIDAS A CENIZAS: Una turba enardecida saqueó y quemó los predios de control de la Policía, la ABC y el Senasag en la tranca de Achica Arriba tras el paso militar.

📉 VIOLENCIA EN LAYURI: Grupos delincuenciales interceptaron con rocas y quemaron un minibús del Ministerio de Gobierno, destruyendo valiosos equipos técnicos de trabajadores de prensa.

⚠️ LOGÍSTICA DEL EJÉRCITO BAJO FUEGO: En las cercanías de Ventilla, un camión militar de apoyo logístico fue rodeado, asaltado y calcinado por los sectores belicosos.

La rearticulación inmediata de los focos de bloqueo en sectores neurálgicos como Senkata y La Ventilla dejó en evidencia el fracaso del denominado juego del gato y el ratón, donde la Policía se ve obligada a emplear agentes químicos en los mismos puntos ya intervenidos horas antes, desgastando los recursos operativos.

Esta derrota logística ratifica el peor escenario para la población civil de La Paz y El Alto, que observa con profunda angustia cómo la canasta básica familiar, los insumos médicos hospitalarios de emergencia y los carburantes continuarán racionados y bloqueados por tiempo indefinido debido a la debilidad gubernamental.

La crisis del desabastecimiento amenaza con empeorar de forma drástica en las próximas horas, luego de que la dirigencia nacional de los sectores campesinos radicales emitiera una instructiva expresa para masificar y radicalizar los cortes de ruta en los nueve departamentos del país de manera indefinida y violenta.

El repliegue del corredor de banderas blancas echa por tierra las recientes y polémicas declaraciones del presidente Rodrigo Paz, quien desde el extranjero pretendía matizar la gravedad de la crisis celebrando acuerdos políticos y asegurando que “la apuesta por el diálogo es el mejor camino”, un discurso que choca con la realidad criminal de las rutas.

Los manifestantes que mantienen bloqueada la ruta entre La Paz y Oruro atacaron y destruyeron este sábado la estación de peaje de Vías Bolivia en la localidad de Achica Arriba, donde además incendiaron las viviendas de los recaudadores de la entidad, en medio del operativo del corredor humanitario que ejecuta el Gobierno.
 

La pasividad del mandatario frente a los ataques directos contra las Fuerzas Armadas ha colmado la paciencia de las regiones productivas del país, las cuales interpretan que el Ejecutivo prefiere mantener mesas de negociación política con los delincuentes antes que proceder a la aprehensión inmediata de los cabecillas del sabotaje.

Ante este vacío de autoridad legal, el Comité pro Santa Cruz ratificó que su ultimátum institucional fenece de forma impostergable, activando de manera automática sus medidas de presión y el resguardo de sus carreteras troncales a partir de las cero horas de este lunes.

La coincidencia de ambos escenarios configura un peligro inminente de enfrentamiento civil en las carreteras nacionales, dado que la desesperación de los productores y la población los empujará a romper los cercos por cuenta propia ante la evidente parálisis del Estado.

Mientras las caravanas de camiones de alto tonelaje retroceden para proteger sus mercancías del deterioro logístico, el comercio formal y los emprendedores locales se enfrentan al quiebre inminente de sus actividades por la falta de garantías para el libre tránsito.

La jornada de este sábado cierra con un balance devastador que expone el fracaso absoluto de la diplomacia palaciega, dejando una estela de infraestructura pública destruida y a un ministro de Estado huyendo por desvíos para salvar su integridad física de la resistencia civil armada.

El Gobierno de Rodrigo Paz ha agotado su margen de maniobra teórica en el altiplano: o asume con firmeza su rol constitucional empleando el monopolio de la fuerza para liberar al país o termina por firmar la capitulación formal del territorio nacional ante el vandalismo delincuencial.

El Dato de Cierre: Informes reservados de las fuerzas del orden confirman que el contingente policial y militar desplegado en el altiplano paceño recibió la orden de replegarse a sus cuarteles generales tras constatarse que los bloqueadores cuentan con armamento de grueso calibre y explosivos industriales.


Más contenido de Portada

Anuncio