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- 2026-03-25
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Infobae.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este miércoles una advertencia directa a Moscú al asegurar que impondrá “consecuencias muy graves” si el mandatario ruso, Vladimir Putin, no detiene la guerra en Ucrania. El mensaje llega a dos días de la cumbre que ambos mantendrán el viernes en Alaska, un encuentro que la Casa Blanca enmarcó como un “ejercicio de escucha”, pero que ha despertado expectativas y tensiones a partes iguales.
Trump reveló que, antes de reunirse con Putin, sostuvo una videollamada con líderes europeos y el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, a la que calificó como “muy buena” y “muy amable”. “Él estuvo en la llamada. El presidente Zelensky estuvo en la llamada. Le daría un 10”, dijo el mandatario estadounidense desde el Kennedy Center de Washington, donde participaba en un acto oficial. Según explicó, de ese intercambio surgió la idea de concretar “rápidamente” una reunión tripartita con Putin y Zelensky después de la cita en Alaska.
La reunión bilateral de este viernes tendrá lugar en la base aérea Elmendorf-Richardson, ubicada al norte de Anchorage, la ciudad más grande de Alaska. Es una de las instalaciones militares más estratégicas del país, utilizada por las fuerzas armadas estadounidenses para interceptar aeronaves rusas que se aproximan al espacio aéreo nacional y que también alberga una importante base de misiles de defensa. La elección del lugar, que suele servir de escala para aviones presidenciales en rutas hacia Asia, subraya el peso simbólico y operativo del encuentro.
En la videoconferencia previa, Trump ofreció garantías a los socios europeos sobre el papel de Ucrania en cualquier posible negociación territorial. El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró que Trump se comprometió a que “las cuestiones territoriales que conciernen a Ucrania solo serán negociadas por el presidente ucraniano”. Macron destacó que esta posición coincide plenamente con la de los aliados de Kiev y reafirma el principio de que el futuro del territorio ucraniano no puede decidirse sin su consentimiento.
El canciller alemán, Friedrich Merz, también participó de la reunión virtual y expresó que confía en que de Alaska pueda salir un impulso hacia la paz, siempre que se respeten los intereses de Kiev y de Europa. “El presidente Trump sabe que puede contar con nosotros para una paz que tenga en cuenta los intereses europeos y ucranianos”, afirmó. Sin embargo, advirtió que, si Rusia no da señales de un cambio, será necesario incrementar la presión sobre el Kremlin.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, celebró la “magnífica” coordinación con Washington tras la llamada con Trump y los líderes europeos. “Europa y Estados Unidos están unidos para impulsar el fin de esta terrible guerra. La pelota está ahora en la cancha de Putin”, declaró.
En la misma línea, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, elogió la comunicación con Trump y Zelensky, destacando que las potencias occidentales han reforzado su base común para apoyar a Ucrania. “Permaneceremos en estrecha coordinación. Nadie quiere la paz más que nosotros, una paz justa y duradera”, sostuvo.
El encuentro de Alaska, previsto en una base con un largo historial de operaciones estratégicas desde la Guerra Fría, será el primero de este tipo entre Trump y Putin desde que el presidente estadounidense regresó a la Casa Blanca. Su promesa de consecuencias “muy graves” contra Rusia en caso de que la ofensiva sobre Ucrania continúe se inscribe en un clima de alta presión diplomática, con un frente occidental que, al menos en las declaraciones, se presenta sólido y alineado.