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- 2026-04-06
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El transporte pesado de Oruro activó este lunes un paro indefinido con bloqueos de carreteras en protesta por la persistente escasez de gasolina y diésel en los surtidores del departamento. La medida de presión ha cortado de forma estratégica las rutas que conectan con La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, dejando a cientos de unidades varadas y obligando a las terminales de buses a suspender todas las salidas interdepartamentales para evitar que el caos vial se agrave.
Bajo la lupa de La Mesa de Análisis, este conflicto escala tras semanas de filas interminables en las estaciones de servicio. Los transportistas denuncian que, pese a los anuncios de importación y compensaciones, el suministro de carburantes en las provincias de Oruro es insuficiente para cubrir la demanda del sector productivo y de carga. El bloqueo no es solo una protesta, es el reflejo de una operatividad logística que se ha detenido por falta de insumos básicos para circular.
Desde la acera de los movilizados, la dirigencia del transporte pesado advirtió que no levantarán los puntos de bloqueo hasta que YPFB garantice un flujo estable y continuo de combustible en la región. Mientras tanto, en la Terminal de Buses de La Paz y el oriente boliviano, la incertidumbre crece entre los pasajeros, ya que la Policía Boliviana ha recomendado no emprender viajes ante el riesgo de quedar atrapados en medio de la carretera sin servicios básicos.
La situación es crítica, pues el corte de rutas en Oruro afecta el ingreso de mercadería de importación y la salida de productos nacionales hacia los puertos. Si el Gobierno no logra desactivar este foco de conflicto mediante una solución real al desabastecimiento, el riesgo de un desabastecimiento de alimentos en los mercados de las ciudades del eje central es inminente. El "corazón vial" de Bolivia hoy no late porque no tiene combustible para moverse.
El Dato de Cierre: Las federaciones de transporte de otros departamentos amenazan con sumarse a la medida de presión si el desabastecimiento de carburantes llega a los surtidores de las ciudades troncales en las próximas 48 horas.