Miércoles 28 de octubre 2026

COLAPSO ENERGÉTICO

Confirmado: Bolivia se queda sin gas en 2029 y su precio subirá hasta 1.130%



248 vistas

[Estamos en WhatsApp. Empieza a seguirnos ahora]

El Gobierno nacional confirmó oficialmente que Bolivia se quedará sin gas natural en 2029 debido a dos décadas sin exploración energética, un colapso que obligará a importar el hidrocarburo a precios internacionales con incrementos de hasta un 1.130% e impactará en la canasta familiar y las tarifas eléctricas. La admisión oficial fue realizada por la viceministra de Hidrocarburos, Tatiana Genuzio, quien ratificó en Unitel el escenario crítico que adelantamos ayer tras la promulgación del Decreto Supremo 5755.

"De acuerdo a los pronósticos que tenemos y en función a todo lo que se ha venido haciendo desde hace 20 años, estamos tomando las previsiones justamente a través del decreto supremo, porque en el año más o menos 2029 nos quedaríamos ya sin gas, porque tanto la producción como las demandas se estarían igualando. Entonces, esto implicaría que deberíamos ya a partir del 2029 importar gas", declaró Genuzio, formalizando el agotamiento de las reservas de combustible del país.

La declaración del Ejecutivo liquida la retórica oficial sobre el liderazgo energético regional. Durante casi dos décadas el discurso gubernamental sostuvo la existencia de un mar inagotable de hidrocarburos, pero la admisión actual refleja una total ausencia de prospección y una acelerada caída de la producción en los campos maduros operados por la estatal YPFB.

El impacto sobre la economía cotidiana de la población será directo e ineludible. Permitir la importación privada de gas natural y gas natural licuado frena la amenaza de un apagón en la generación eléctrica, pero traslada de inmediato el costo de la energía cara a la cadena de producción de alimentos e insumos de primera necesidad.

Aunque el esquema de subvención doméstica mantiene congelada temporalmente la tarifa del gas por cañería y la garrafa de GLP, el déficit fiscal forzará un reajuste general. El encarecimiento de la energía industrial actuará como un detonante inflacionario sobre los precios de la canasta básica familiar.

📌 LA RADIOGRAFÍA FINANCIERA DEL DESASTRE:

⚠️ PRECIO SUBSIDIADO ACTUAL: Las industrias y termoeléctricas locales pagan hoy apenas 1,30 dólares por MMBtu dentro del mercado nacional.

📉 INCREMENTO POR GASODUCTO: La compra de gas importado por vía de ductos fijará una tarifa de 6,05 dólares por MMBtu, lo que representa un alza automática del 365%.

💣 IMPACTO CRÍTICO DEL GNL: El suministro mediante gas natural licuado alcanzará referencias de hasta 16 dólares por MMBtu, registrando un disparo tarifario del 1.130%.

⚖️ MARGEN TÉCNICO DE EXPLORACIÓN: Desarrollar un nuevo campo hidrocarburífero desde la fase de prospección hasta la explotación comercial demanda entre 5 y 7 años.

El Ministerio de Hidrocarburos argumentó que el Decreto Supremo 5755 busca adoptar previsiones para diferir el límite crítico fijado para el 2029. Pese a los anuncios oficiales sobre una nueva legislación sectorial e incentivos para energías renovables, los tiempos técnicos de la industria impiden soluciones inmediatas.

La maduración de proyectos hidrocarburíferos requiere inversiones millonarias y plazos prolongados que superan el margen que le queda al país antes de la paridad total entre producción y consumo. La liquidez estatal se encuentra seriamente comprometida para encarar descubrimientos de gran escala en el corto plazo.

Por su parte, el sector productivo deberá gestionar la logística de importación de carburantes desde mercados externos. Este mecanismo evita la paralización de las fábricas, pero eleva drásticamente los costos operativos que inevitablemente serán transferidos al precio final que paga el consumidor en el mercado.

El escenario se agrava ante la perspectiva de la liberación de subvenciones prevista para enero de 2027. La combinación de precios internacionales para el gas importado y la presión fiscal sobre los combustibles tradicionales conducirá a un encarecimiento generalizado de los servicios de consumo.

La habilitación de gasoductos en sentido reversible facilitará el ingreso de gas desde países vecinos. No obstante, las cotizaciones internacionales más los costos de transporte y regasificación terminarán reflejándose en las facturas mensuales de los hogares y comercios de todo el país.

La admisión oficial sobre el agotamiento del gas en 2029 marca el inicio de una etapa de dependencia importadora, donde la factura por dos décadas de inacción exploratoria será cobrada directamente en el costo de vida de cada hogar boliviano.


Más contenido de Portada

Anuncio