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Mientras tu partida deja una estela de desconsuelo, dolor y llanto en esta tu tierra, en el cielo los querubines y serafines se regocijan por el retorno del ngel enviado por nuestro Seor, para alegrar la vida de sus prjimos, a travs del humor y la fantasa que llevas en tu bagaje.
Paulovich, Maestro, compaero y amigo, fuiste el sabio que con tanta habilidad supo administrar esa exuberante obra periodstica y literaria, consagrada en su mayor parte al difcil gnero del humor. Ese portento, al igual que el amor, se constituye en uno de los valores humanos ms preciados de la vida, pues hace de la risa un remedio verdaderamente infalible contra los males que aquejan a este siglo XXI, actuando como pcima, filtro o bebedizo, que, si bien no los cura del todo, los mitiga, especialmente en una sociedad adusta y hasta solemne como la nuestra.
Una sociedad de malhumorados, caras largas y getas cadas, como t la calificabas, donde una crisis interminable entroniz su reino desde tiempos inmemoriales, y que no supo descubrir -o quizs s lo hizo- ese misterio que la hizo rer y la llen de alegra. Aquel que atesor tu alma y que te granje la simpata, el afecto, el respeto y el orgullo de haberte conocido.
Quizs porque nunca pretendiste saltarte la valla de lo extraordinario, tu secreto consisti en ser ntidamente autntico y de esa manera te identificaste a plenitud con el sentir y pensar de nuestra gente y con sus problemas, que los hiciste tuyos.
Tus merecimientos, querido Paulo, exceden superabundantemente la gratitud que nuestra sociedad te debe, por los mltiples servicios que le prestaste, como hombre pblico (Ttulo que no te agradaba mucho), en tu desempeo como Parlamentario, Diplomtico, Alcalde de La Paz y un insigne escritor y periodista que slo brind alegra sin hacer jams dao a nadie, y quien resumi el arte de la poltica en su antipata por los dictadores, porquea decir de l mismo, no dict sus artculos a nadie.
Ese cmulo de virtudes, donde tu familia y la amistad tuvieron un sitial preponderante, hicieron de ti ese extraordinario personaje que hoy despedimos y por quien elevamos este sentido rquiem a un ngel del humor.