Domingo 15 de marzo 2026

El caos sincero



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La fuga fue tan imprevista, que los prfugos dejaron todo tal como lo tenan, en un desorden absoluto. No tuvieron tiempo para, por lo menos, poner algo debajo de las alfombras. Es que el caos era la ley, la vocacin.

Se los pill en calzoncillos. No fueron capaces de disear, ni siquiera, un esquema para que la sucesin presidencial recayera en alguien del partido.

Tal era el susto que slo pensaron en huir. Quiz hubieran estado decididos a huir slo para escapar del caos que ellos mismos haban creado.

Es el colmo! Les ha ganado Nicols Maduro, que tiene minora en el parlamento de Venezuela pero controla el gobierno. Los fugados bolivianos tienen mayora en el parlamento pero no pueden controlar el gobierno. Tan intiles son!! Maduro es ms inteligente que ellos!!! Ese ya es motivo para el suicidio.

Estaban demasiado asustados y fugaron con lo puesto, aunque, ya en el avin mexicano, recordaron que en Asuncin del Paraguay podan recoger algunos caudales, que se sumaran a los que, a las apuradas, haban recogido del Banco Central en las ltimas horas del derrumbe.

Los caudales quedaron esparcidos en todas partes, incluso en bancos bolivianos. Nadie haba previsto nada. Es que estaban seguros de que se quedaran para siempre. Todo estaba expuesto.

Una pobre seora, de nombre Mara Palacios, qued a cargo de unos caudales que, supuestamente, eran de la quebrada PDVSA, aunque en realidad eran del ministro que haba sido capaz de organizar matanzas en Santa Cruz, Beni y Pando pero se mostr incapaz de organizar las cuentas de la fortuna que haba acumulado. Haba ido a la Escuela de las Amricas pero se ve que se aplaz en las clases de inteligencia, porque se meti en un refugio que es una crcel natural, un condominio rodeado por cerros del que jams podra escapar. El muy imbcil! Esto pone en duda el prestigio de la Escuela de las Amricas, si alguna vez lo tuvo.

Presuman de tener buenos estrategas, que les habra permitido quedarse tanto tiempo en el gobierno, pero ahora se observa que slo tenan dinero. Y tenan, eso s, un control absoluto de los medios de comunicacin.

Si algo fallaba, si era demasiado evidente un negociado, un fracaso, un nexo con el narcotrfico, la solucin era aumentar la propaganda. Lo importante no era la realidad, sino el reflejo de esa realidad en los medios, en el muro de la caverna.

Tan imprevista fue la fuga que el poderoso ministro de gobierno qued al descubierto y a merced de los fiscales y jueces que l mismo manejaba con displicencia, ordenando castigos para unos y bendiciones para otros. Ni siquiera ha podido entender que ahora no puede seguir mirando con actitud de amenaza y de mando a los policas que deben conducirlo a las celdas. No controla ni siquiera sus miradas.

Y se fueron, solo despus de catorce aos. Decan que se quedaran 500 aos. El dficit de 486 aos lo tendrn que cobrar en el prximo milenio. Que no cuenten conmigo.

Siglo21bolivia.com