Jueves 12 de febrero 2026

Avasallar no es Altercar



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Ante el alevoso, como temerario atraco sucedido en Guarayos el pasado jueves, donde un grupo irregular, armado con fusiles de alto poder, sorprendi y tortur a una comisin integrada por periodistas, policas y productores, se puede establecer palmariamente que dichos delincuentes hacen parte de las famosas milicias armadas, similares a las venezolanas, cuya formacin fue anunciada por Evo Morales, en enero de 2020, desde Buenos Aires, apenas retornara a Bolivia.

Los interculturales de la violencia no tuvieron misericordia alguna con las 17 personas que secuestraron, entre periodistas, cuatro policas, el propietario y empleados de la hacienda a quienes, haciendo gala de su armamento, trataron a punta de patadas y culatazos, como pudo establecerse gracias a las valientes, como dramticas declaraciones del camargrafo de prensa Percy Suarez, que fue vctima de estos luctuosos hechos, no solo sufriendo en persona estos maltratos, sino viendo que su cmara, o herramienta de trabajo, presentaba un orificio de entrada y salida de bala despus que le dispararon como un brutal gesto de amedrentamiento. Dichos maltratos se prolongaron hasta que estos vndalos recibieron la orden de liberarlos.

De ah que no estamos de acuerdo con las declaraciones del comandante de la institucin del orden, cuando en el programa Que No Me Pierda, que se emite por la Red Uno, afirm que se estaba enviando efectivos al lugar de los hechos, en busca de quienes, empleando armas de fuego, fueron los responsables de ese altercado.

Un altercado es una desavenencia, que puede ser violenta, entre dos bandos beligerantes. Ahora bien, en el caso que nos ocupa, al igual que en el atraco a un banco, no hubo bandos beligerantes, sino un grupo de delincuentes, que cometieron un vulgar avasallamiento con escalamiento y fractura. Ni en la guerra se balea a periodistas; ellos gozan de una condicin similar a los integrantes de los cuerpos de salud.

Desde hace tiempo, son varias las denuncias de invasin de predios productivos por parte de forajidos que, de forma abierta, y al igual que en Venezuela, dicen contar con el respaldo del gobierno. Estos individuos, incluso han ingresado en reas protegidas y comunidades indgenas.

En junio de este ao, cuando haba un clamor en Santa Cruz para que se pare el avasallamiento de tierras en cuatro municipios de la Chiquitania, el vicepresidente David Choquehuanca, se reuni con los interculturales y all aval e impuls la toma ilegal de tierras. En esa ocasin dijo: No es posible que las tierras las agarren unos cuantos. Hemos jurado recuperar nuestra tierra y territorio Los que tenemos raz, somos la mayora en este pas. Somos los dueos de esta tierra y territorio. Con este discurso los interculturales obtuvieron el derecho a ocupar la tierra que se les antoje.

Bajo este antojadizo enfoque vicepresidencial, ser necesario advertir a todos los hermanos mestizos del Continente, que sumamos ms del 90% de la poblacin, andar con el ttulo de propiedad de nuestro terruo bajo el brazo, porque anda suelta una banda de atracadores que confunde el verbo avasallar, con altercar.