Sábado 08 de agosto 2026

Dejen de robar



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La pelea entre Rodrigo Paz y Evo Morales se parece a la guerra entre Ucrania y Rusia.



Mientras el narco mayor ataca con drones y misiles a todo lo que se mueve en el gobierno, el presidente va destrozando, con disparos certeros, las fuentes donde la corrupción masista sigue robando.



El cierre de la ANH, decidido por el ministro Marcelo Blanco en estos feriados, fue un golpe muy duro para la mafia masista que seguía traficando con el diésel.



Mientras el ministro atendía a los responsables de los surtidores en Santa Cruz, siete cisternas clandestinas ingresaron a la planta de refinación, por la puerta de atrás.



Es decir que, cuando los empresarios del agro advierten que la falta de diésel ha frenado todas sus actividades y que no podrán producir los alimentos para el país, los masistas seguían usando ese combustible para llevarlo al exterior.



La codicia de estos sujetos no tiene límites ni se frena ni siquiera cuando la falta del combustible está paralizando todo el país, comenzando por el agro y seguido por el transporte de pasajeros y carga.



Estos corruptos actúan como un ejército invasor, con órdenes de destruirlo todo, pero con la recomendación de asegurar el combustible para el proceso de fabricación de la droga.



Ahora, el ministro Blanco anuncia que hará una limpieza drástica en YPFB, la empresa que tenía 700 trabajadores en 2005 y el MAS la dejó con 8.000.



El trabajo será difícil y complejo, porque incluirá el cambio de las condiciones con que trabajan las empresas petroleras, ahora sometidas a una dictadura de los masistas.



Para alentar la llegada de empresas dispuestas a invertir habrá que comenzar por ofrecerles un precio atractivo para el crudo y el gas que llegaran a producir.



Por el momento se mantiene el precio espantador de inversiones de 27 dólares por barril, cuando el precio internacional está en 80. Y pasa lo mismo con el gas natural, que en Bolivia está en 1 dólares el millón de BTU y en el exterior en 13.



Este absurdo hace que nadie invierta y los combustibles deban ser importados, lo que deja en manos de los corruptos masistas todo el negocio.



Antes de la intervención, los encargados de esta agencia aprobaron una resolución que les permite expropiar los surtidores que están esperando los combustibles que puedan importar empresas privadas.



Son muy celosos cuando deben cuidar el esquema de corrupción que alimenta a sus socios y sus jefes.



Siglo21bolivia.com