- #Especiales
- 2026-03-25
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La preocupación por la aparición prematura de canas dejó de ser un asunto limitado al envejecimiento y ahora es un tema relevante para jóvenes y adultos.
Si bien el paso de los años y la genética siguen siendo factores ineludibles en el encanecimiento, especialistas y estudios citados por Vogue subrayan la importancia de la alimentación en la salud del cabello.
Aunque no existe una solución definitiva para evitar los cabellos blancos, mantener una dieta adecuada puede retrasar su aparición, sumando otros aspectos como el manejo del estrés y el descanso de calidad.
Los especialistas coinciden en que, aunque la dieta es importante, no resulta suficiente por sí sola para prevenir el encanecimiento. Factores como el estrés y la calidad del sueño juegan un papel relevante en la salud de los folículos y en la velocidad con que aparecen las canas.
Cobre: el mineral esencial para la pigmentación capilar
El cobre ocupa un lugar destacado entre los nutrientes que ayudan a retrasar la aparición de canas. Este mineral es fundamental en la síntesis de melanina, el compuesto que aporta color al cabello.
Un bajo nivel de cobre puede traducirse en una reducción significativa de la pigmentación capilar. Entre los alimentos ricos en cobre se incluyen las nueces, las semillas, el hígado y los mariscos. Incluir estos productos en la dieta diaria favorece la fortaleza y el aspecto saludable del cabello.
Hierro: aliado en la producción de melanina
El hierro es otro mineral clave. El hierro permite que la melanina se produzca adecuadamente.
Un consumo insuficiente puede derivar en una menor intensidad de color natural. El hierro se encuentra principalmente en carnes rojas, legumbres, espinacas y frutos secos.
Adoptar una alimentación que aporte fuentes variadas de hierro ayuda a preservar la vitalidad capilar y a evitar la aparición temprana de canas.

Vitamina D: influencia en el crecimiento y la pigmentación
La vitamina D resulta vital, tanto para el crecimiento como para la pigmentación del cabello.
Un déficit de vitamina D puede favorecer el encanecimiento prematuro y la caída del cabello, ya que afecta el funcionamiento de los melanocitos.
Para mantener niveles adecuados, es recomendable consumir pescados grasos, huevos y productos lácteos fortificados, además de una exposición moderada al sol.
La vitamina B12 es esencial
La vitamina B12 también es fundamental para la salud capilar. Su ausencia dificulta el aporte de oxígeno a los folículos pilosos e interfiere en la formación del pigmento que da color al cabello.
La B12 abunda en alimentos de origen animal como carnes, huevos y lácteos, por lo que quienes siguen dietas vegetarianas o veganas deben buscar alternativas enriquecidas.
El folato, o vitamina B9,
El folato, conocido como vitamina B9, juega un rol crucial en el metabolismo celular y en el correcto funcionamiento del ADN.
Su falta puede provocar caída del cabello, debilitamiento de los folículos y mayor susceptibilidad a las canas.
El folato se encuentra en vegetales de hoja verde, legumbres, frutas cítricas y cereales integrales. Incluir estos alimentos fortalece la fibra capilar y contribuye a conservar su pigmentación.
A pesar de los beneficios que aportan estos nutrientes, los especialistas citados por Vogue y los estudios científicos citados insisten en la necesidad de un enfoque integral que incluya una dieta variada y equilibrada, reducción del estrés y un descanso adecuado.