Jueves 26 de marzo 2026

Descubrieron que estaba viva minutos antes de la cremación



2797 vistas

[Estamos en WhatsApp. Empieza a seguirnos ahora]

El templo Wat Rat Prakhong Tham, ubicado en la provincia de Nonthaburi, Tailandia, generó un clima de sorpresa e incertidumbre luego de encontrar a una mujer de 65 años moverse en su ataúd. El personal del centro religioso se vio asombrado ante los ruidos y golpes dentro del féretro momentos antes de la cremación. 

El episodio fue registrado en un video y difundido a través de la página oficial del centro budista.

En las imágenes se ve a la mujer acostada en un ataúd blanco, moviendo levemente los brazos y la cabeza, lo que generó sorpresa entre quienes se preparaban para la ceremonia.

La mujer había sido trasladada por su hermano desde la provincia de Phitsanulok, a más de 500 kilómetros de distancia, con la intención de cumplir su deseo de donar órganos en un hospital de Bangkok. Sin embargo, la falta de un certificado de defunción impidió que el hospital aceptara el cuerpo, por lo que el hermano recurrió al templo, conocido por ofrecer servicios de cremación gratuitos.

En ese momento, el personal escuchó un leve golpe proveniente del ataúd. “Me sorprendí un poco, así que les pedí que abrieran el ataúd, y todos se sobresaltaron”, explicó Soodthoop. Añadió: “La vi abrir un poco los ojos y golpear el costado del ataúd. Debió de llevar bastante tiempo golpeando”.

Como se observa en el video difundido en la página de Facebook del templo, la mujer, aún dentro del ataúd, realizó movimientos perceptibles, lo que llevó al personal a actuar de inmediato. La señora fue hallada en un estado deteriorado y con apenas fuerza para moverse dentro del féretro.

En principio, la mujer había permanecido postrada en cama durante aproximadamente dos años debido al deterioro de su salud. Dos días antes del traslado, dejó de responder y aparentemente dejó de respirar, lo que llevó a su familia a asumir su fallecimiento sin confirmación médica. El hermano, convencido de que había muerto, la colocó en el ataúd y emprendió el viaje hacia Bangkok con la esperanza de cumplir el último deseo de su hermana: la donación de órganos.

Los médicos diagnosticaron a la paciente con hipoglucemia severa, es decir, un nivel críticamente bajo de azúcar en sangre, y confirmaron que no había sufrido insuficiencia cardíaca ni respiratoria. El compromiso del abad del templo de cubrir los gastos médicos fue ratificado tras el traslado de la mujer al hospital.


Más contenido de #Especiales

Anuncio