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- 2026-03-13
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El presidente Rodrigo Paz ha decidido sellar la narrativa oficial tras la aprehensión de Sebastián Marset. Sus frases, emitidas desde la sede de gobierno, buscan transformar un operativo bajo presión internacional en un hito de gestión propia y soberana.
Este conjunto de declaraciones no es casual, bajo la lupa de La Mesa de Análisis, ya que cada sentencia intenta borrar la memoria de los videos donde el uruguayo se burlaba de la inteligencia estatal frente a todo el país.
"Bolivia hoy ha ganado", sentenció Paz, una frase que busca unificar el sentimiento nacional tras dos años y siete meses de una persecución que dejó más dudas que certezas en la opinión pública.
Desde la otra acera, se observa que el énfasis en una "operación quirúrgica" pretende blindar a la Policía Boliviana de cualquier crítica sobre cómo se permitió que el objetivo viviera en el tercer anillo cruceño.
El mandatario también agradeció la cooperación internacional, reconociendo implícitamente que la caída del "Rey del Sur" fue una prioridad compartida con las agencias de seguridad de los países vecinos y Estados Unidos.
Para Paz, este es un "punto de inflexión", una frase que proyecta su deseo de alejar al país del estigma de las sustancias controladas que han marcado la agenda política de los últimos años.
Resaltó que la captura es una victoria "con las manos de los bolivianos", intentando rescatar el orgullo nacional tras la repercusión mundial que ha puesto a Bolivia en el centro del tablero geopolítico.
El discurso presidencial exhortó a asumir este paso con "grandeza", un término estratégico para pedir que cesen los cuestionamientos internos sobre la logística que permitió la fuga previa de 2023.
La mención a que Bolivia se pone "en lo más alto" es un mensaje directo a los organismos internacionales, buscando que la captura sirva como moneda de cambio política y diplomática.
Al ratificar que no hubo heridos, el Ejecutivo cierra el episodio táctico para concentrarse en la rentabilidad política de la imagen del capturado. El Presidente Paz apuesta a que sus frases contundentes logren que el mundo olvide mil días de una impunidad que parecía inexpugnable.