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- 2026-04-08
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El Banco Mundial lanzó un contundente informe donde sitúa a Bolivia en el último lugar de crecimiento económico en Sudamérica, proyectando una contracción del -3,2% para el cierre de 2026. Bajo la lupa de La Mesa de Análisis, este dato confirma que el país ha entrado en una fase de recesión técnica profunda tras encadenar tres gestiones consecutivas con saldos negativos en su Producto Interno Bruto (PIB).
La revisión a la baja es la más severa de la región, contrastando con el optimismo de los países vecinos que ya muestran señales de recuperación tras las crisis globales. La falta de divisas, el agotamiento del modelo extractivo y la ausencia de nuevas inversiones en sectores estratégicos han configurado un escenario donde la economía nacional se achica mientras la inflación interna comienza a presionar a los sectores más vulnerables.
Recesión Acumulada: Bolivia encadena tres años de caída: -1,1% en 2024, -2,1% en 2025 y el proyectado -3,2% actual.
Aislamiento Regional: Mientras Sudamérica promedia un crecimiento positivo, Bolivia es la única economía con números rojos sostenidos.
Déficit de Divisas: El informe apunta a la incapacidad de generar dólares como el principal freno para el aparato productivo.
Riesgo País: La desconfianza de los organismos internacionales encarece cualquier posibilidad de financiamiento externo para el Estado.
El informe advierte que el país requiere un ajuste fiscal inmediato para evitar que la contracción se vuelva estructural en la próxima década. La dependencia de las importaciones de carburantes y la caída en la producción de gas han dejado al Estado sin el margen de maniobra que sostuvo el crecimiento en años anteriores.
La situación se vuelve crítica al observar que países como Argentina o Ecuador, que enfrentaron crisis severas, ya proyectan rebotes positivos para esta gestión. Bolivia, en cambio, sigue profundizando su caída, lo que obligará al Gobierno de Rodrigo Paz a tomar medidas de choque para evitar un colapso en el sistema de pagos y el abastecimiento.
Desde la otra acera, el Ministerio de Economía suele descalificar estas proyecciones calificándolas de "sesgadas", argumentando que la demanda interna y la inversión pública sostendrán el modelo. Sin embargo, los datos del Banco Mundial reflejan una realidad donde el sector privado está asfixiado por la falta de moneda extranjera y la incertidumbre política.
BOLIVIA ES HOY EL ESLABÓN MÁS DÉBIL DE LA ECONOMÍA SUDAMERICANA
El informe concluye que, de no mediar un cambio en la política de hidrocarburos y una apertura real a la inversión privada, el crecimiento del 4% proyectado para 2027 será inalcanzable. La realidad técnica hoy muestra un país que retrocede mientras sus competidores regionales encuentran la senda de la estabilidad.
El Dato de Cierre: Con una caída proyectada del -3,2%, Bolivia tendrá en 2026 su peor desempeño económico desde la crisis de la pandemia, superando incluso las caídas de los años 80.