Lunes 06 de abril 2026

¿Soberanía alimentaria?



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Cmo entender que un pas de pequea economa avanza por la senda correcta en la bsqueda de su "soberana alimentaria" cuando en los ltimos cuatro aos sus importaciones de alimentos se incrementaron hasta acumular la friolera de 2,3 millones de toneladas? No consiste la soberana alimentaria en autoabastecerse con produccin nacional y dejar de importar?

Y qu si ese cuantioso volumen de importaciones signific a dicho pas una salida acumulada de 1.224 millones de dlares entre el ao 2006 y el 2009, para comprar productos alimenticios extranjeros que con toda seguridad los pudo haber producido internamente? Cmo aceptar que semejante gasto vaya a engrosar los bolsillos de los productores en el extranjero, cuando pudo haber significado en su pas la ampliacin de la escala productiva y con ello, la generacin de empleo?

Y conste, que aquellos son datos oficiales y no contemplan el nada despreciable volumen de contrabando de aceites vegetales, arroz, fideos, caf, frutas, harinas, galletas, etc., de libre expendio a vista y paciencia de todos, prcticamente sin control sanitario alguno que precautele el inters y la salud de la ciudadana.

Resulta curioso adems, que en este pas donde se habla de "descolonizarlo" todo y a toda costa, se contine importando fenomenales cantidades de trigo y harina de trigo coloniales, en vez de incentivar el consumo de un pan integral elaborado con ingredientes "originarios" como ocurre en tantos otros pases con el maz, por ejemplo, donde se apuntala el tradicional consumo de tortillas, arepas, etc.

Ahora, si la realidad es ms  contundente que el buen deseo y se acepta que el pan blanco es un gusto adquirido cuatro aos era suficiente para sustituir tales importaciones con produccin nacional, siendo que producir trigo, al igual que el arroz o maz, no demanda ms de cuatro meses! Pero, ocurri lo contrario.

Segn datos oficiales, este pas import 135.000 toneladas de harina de trigo el ao 2005, por cerca de 28 millones de dlares. Sin embargo, a lo largo de los cuatro aos siguientes dicho volumen creci hasta superar las 300.000 toneladas en el 2009, debiendo erogar ms de 100 millones de dlares.
Sorprendentemente, entre el 2005 y el 2009 la importacin del grano baj de 209.000 a 46.000 toneladas: se prefiri importar la harina para consumo directo, en lugar de que su industria -por lo menos- pudiera dar el valor agregado fruto de la molienda del trigo!

Si bien el caso anterior resulta el ms emblemtico dentro de la dependencia alimentaria del indicado pas, algo parecido -a menor escala- sucede con el maz, arroz, carnes, malta, entre varios ms, que bien pudieron haber sido merecedores de mejores polticas pblicas para alentar su crecimiento.

Incluso en el caso del maz, hay una leccin aprendida: la buena intencin de hace un par de aos atrs, de fijarle un precio bajo y prohibir su exportacin, tiene su correlato hoy en una brutal cada de la oferta. Qu hacer? Hay que importar!

Alguien podr decir de buena fe que quiz en ese pas ahora se importa ms, porque el poder adquisitivo ha subido y su gente consume ms. La respuesta: Si la tendencia evidenciada por los hechos era de un creciente consumo por qu no haber dado garantas e incentivos para incrementar la produccin nacional, a fin de no ahondar la alta dependencia del abastecimiento externo?. Por si no lo adivin an, se trata del Estado Plurinacional de Bolivia.

* Gary Rodrguez es economista y gerente general del IBCE.