Loading
Si la situacin actual fuera un experimento, ha venido a demostrar que la mejor manera de ahuyentar inversiones y perjudicar al pas es anunciar que las leyes de la economa sern cambiadas y no cambiarlas nunca.
Eso ha sido comprobado de manera terminante, como se puede observar en todos los sectores de la economa, aunque ahora con mayor dramatismo en el sector energtico.
Esta observacin ha surgido de las exposiciones hechas en el Cuarto Congreso Internacional Bolivia Gas & Energa organizado por la Cmara Boliviana de Hidrocarburos y Energa.
La frase ms expresiva fue pronunciada por el argentino Daniel Montamat: Antes, Bolivia era un proveedor seguro de gas natural, como lo demostr al no fallar un solo da entre 1972 y 1997 pero ahora no puede cumplir el compromiso de aumentar el volumen a la Argentina.
Aunque el viceministro de Hidrocarburos, Franklin Mendoza, dijo que esa apreciacin de Montamat no es correcta, el ministro Jos Luis Paredes admita que en este momento hay un dficit de 5 millones m3/d. Los compromisos de exportacin y la demanda interna requieren 51 millones y la produccin slo llega a 46 millones.
En ese panorama de escasez, el gobierno anunciaba que, para superar la insuficiente generacin de electricidad se propone instalar de inmediato dos plantas termoelctricas, lo que ha puesto inquietos a los proveedores ante la posibilidad de vender equipos, sin importarles si habr o no el gas necesario.
El shale-gas, o gas de lutitas y el tight-gas o gas de esquistos, las fuentes no convencionales, surgieron como soluciones de emergencia pero han llegado para quedarse. El ao 2020, Estados Unidos cubrir 40% de su demanda interna con ese gas, pero mientras tanto est usndolo para la petroqumica, con tanto impulso que la potencia est exportando polietileno de ese origen a precios muy bajos.
Bolivia ha perdido toda esperanza de entrar a la petroqumica, sobre todo si mantiene su muy delicado, o directamente deficitario, equilibrio entre la oferta y la demanda. La urea no es petroqumica, aclar Decio Oddone, ahora vicepresidente de Braskem.
Para hacer petroqumica hay que considerar el gas como insumo y no como energtico. En este momento, esta diferencia se presenta en Bolivia entre el precio de exportacin del gas, unos 10 dlares el milln de BTU, y el precio que pagara la Jindal para la siderurgia, alrededor de 3,20 dlares el milln de BTU, lo que condena a la siderurgia y convierte a la empresa hind en un socio al que el gobierno no sabe cmo despedir.
En el mercado mundial hay en este momento exceso de oferta de gas, sobre todo por la irrupcin del gas no convencional. Ese exceso podra terminar en 2015, pero mientras tanto el precio ser bajo.
Los expositores extranjeros remarcaron que las inversiones llegan all donde hay reglas claras y donde hay garantas de que esas reglas no van a cambiar, por lo menos hasta que hayan recuperado sus inversiones.
Los pases que no tienen leyes claras, o que las han sometido a un interminable proceso de revisin, no entran en la competencia.