Jueves 14 de mayo 2026

Mentir o gobernar



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O sea que este ao que acaba de comenzar, los mestizos del pas recibiremos un segundo golpe de discriminacin, con la decisin del gobierno de excluir del censo a la mayoritaria nacin blend.

La primera idea de aplicar esta discriminacin fue de un cura cataln en el anterior censo, cuando actu impulsado por confusos cargos de conciencia por la colonia, confusos porque, como se sabe, los catalanes jugaron un rol muy secundario en el descubrimiento y conquista: lo esencial lo hicieron los capitanes castellanos.

La segunda idea para perfeccionar el apartheid contra los mestizos bolivianos es de otros mestizos, aquellos que se arrimaron al presidente Morales, tambin guiados por confusos cargos de conciencia.
Estos agentes de la discriminacin no han entendido que el presidente les dijo, directa y brutalmente, como l habla, que no se considera un indgena, sino un cocalero. Y, como se sabe, y se ha visto en la confrontacin por el TIPNIS, un cocalero es todo lo contrario, es lo opuesto, de un indgena. Y es ahora su enemigo.

Un gobierno que ha acuado el trmino transcultural para definir a los colonizadores, esos adelantados de los cocaleros, no tendra que condenar a la discriminacin a los mestizos.

Pero todo esto, el censo, las simulaciones, las mentiras, resultan el nico terreno donde el gobierno parece convencido de que puede tener xitos. Est con su estilo.
Cambiar el nombre el pas, ponerle una banderita chillona, cambiar otras designaciones pero quedarse en eso, en las declaraciones, en la parafernalia, es simular que se est gobernando: no es gobernar.

Quiz no lo sabe, pero lo que hace por debajo de la mesa, eso, es gobernar. Las concesiones a las petroleras, no atreverse a cobrar impuestos a las empresas mineras, aceptar a la DEA, aunque traiga acento portugus, pero aceptarla, eso es gobernar.

Decir que estamos en guerra contra el capitalismo y que vamos a implantar el socialismo pero al mismo tiempo borrar a los indgenas de sus territorios para que entren los supercapitalistas cocaleros, eso es gobernar, aunque mintiendo.

Es previsible que este estilo ladino de hacer las cosas se mantenga este nuevo ao, aunque habra que esperar que cambie.

En este 1 de enero, lo que quiero dejar sentado sobre la herencia de 2011 es lo que sigue.

La Paz, el cuenco donde se cocina la poltica boliviana, produjo en 2011 por lo menos dos anuncios de impaciencia: en marzo, cuando una silbatina perfectamente sincronizada, y ensordecedora, oblig al presidente Evo Morales a desaparecer del estadio de ftbol de Miraflores, y en octubre, cuando la tumba de tiranos recibi como a hroes a los marchistas del TIPNIS.

El primer producto del cuenco equivale a una tarjeta roja como futbolista y una condena inapelable como poltico. El segundo gesto fue un multitudinario voto porque se respeten los parques nacionales pero sobre todo se los proteja de los cocaleros.

Es decir que la democracia participativa emiti dos resoluciones que un gobierno que dice preferirla a la democracia representativa tendra que asumirlas y someterse a ellas.
Vacaflor.obolog.com