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Recin egresado de la Universidad, con mucho conocimiento terico sobre Economa, pero inexperto an en el campo del comercio exterior y en el trabajo de oficina, preocupado en no fracasar antes que en triunfar -con la firme determinacin de no defraudar a mis padres que dieron todo de s para educarme- concurs para trabajar en una entidad recin creada que en verdad lo tena todo por hacer de ah en adelante. Y, result elegido. Recuerdo esto porque, curiosamente, mi primer da laboral fue el feriado del Da del Trabajo en 1987.
Han pasado veinticinco aos desde que el Lic. Francisco Javier Terceros Surez -mi primer Gerente General y quien me enseara el arte de la diplomacia- me comunic que luego del examen de competencia, haba sido elegido para formar parte del flamante Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), una iniciativa del sector privado concebida para apuntalar el desarrollo del pas a travs de la promocin de las exportaciones y la defensa del mercado interno, de las agresiones comerciales.
25 aos pueden parecer pocos para una institucin -a la que siempre guardar un enorme cario- y mucho tiempo tambin para una persona en un mismo lugar, salvo que se aprenda a rer en el trabajo y disfrutar de l, como me ense el Lic. Carlos Fernando Roca Leigue, mi segundo Gerente General, de quien nunca olvidar su optimismo a prueba de bala.
Veinticinco aos -toda una vida- en los que comprob que cuando se hace bien las cosas, definitivamente todos los involucrados pueden ganar. Un puado de jvenes trabajamos duro para llevar al IBCE a un alto sitial en el concierto regional, luego a nivel nacional y finalmente, para proyectarlo internacionalmente. No fue fcil pero result gratificante, y no fue en vano, pues en verdad este esfuerzo vali la pena al traducirse en el tiempo en centenares de miles de empleos, y el ingreso de miles de millones de dlares para Bolivia.
Soy un testigo de excepcin en cuanto a la historia del IBCE, no solo porque asesor con su voz tcnica y orientadora a todos los gobiernos que pasaron, destacando lo bueno y sealando lo malo -sin egosmo, ms all de todo clculo poltico o ideolgico- sino, porque permiti tambin que una plyade de jvenes se desarrollara profesionalmente construyendo una memoria histrica a travs de su exitosa carrera administrativa.
Hoy tengo claro todo lo que ha pasado, por qu ha pasado, y cul ha sido el rol que me ha tocado jugar durante estos aos. Pero no siempre fue as, y hasta tengo una ancdota que siempre relato a mis amigos: al momento de asistir a la convocatoria pblica, estuve a punto de retirar mi carta por no estar seguro de cumplir con el ltimo de los requisitos planteados, el que -con las leyes actuales- bien pudo ser calificado de discriminacin (escriba a garyrodriguezok@hotmail.com y le dir por qu).
Pero, la ancdota contina: si en aquel momento me hubieran dicho que con el tiempo llegara hasta donde he llegado con seguridad hubiera retirado mi postulacin! Es que, entonces solo crea en m. Hoy, no solo creo en Dios, sino que le creo a Dios.
En este especial festejo del 1 de Mayo me nace compartir con Ud. dos cosas: primero, que he disfrutado estos 25 aos de servicio al pas; y -parafraseando al apstol Pablo- confesar que, por la gracia de Dios soy lo que soy, y esto no de m, sino la gracia de Dios en m. Todo lo bueno que pude hacer, ha sido obra de l. Las chambonadas han sido mas!
* Economista y Gerente General del IBCE