Haciendo abstraccin de cualquier consideracin poltica, personal u otra que vaya en detrimento de la penosa situacin por la que atraviesa doa Arminda Colque, ex esposa del senador Fidel Surco y actualmente baldada y ciega por una explosin que sufri al abrir, por instrucciones de su esposo, un sobre bomba que iba dirigido a l, pensamos que opinar sobre esta materia, lejos de significar un acto de intromisin en la vida privada de esta seora, tal como sugieren algunas autoridades, es actuar piadosa y cristianamente ante una situacin que excede hasta el ms grotesco acto de bestialidad.
Lo ms curioso del caso es que ante la tragedia sufrida por esta desdichada seora no ha existido ni la ms mnima voz solidaria, ya sea de parte de sus hermanas de gnero o aquellas afines a su causa poltica, como lo hicieron con muchas otras damas, que salieron con su honorabilidad abollada o vctimas de algn paparazi poltico. A tiempo de juzgar la gravedad de las ofensas, pesaron mucho ms aquellas que tuvieron que ver con temas de sexo o chismografa, antes que la ceguera y la mutilacin.
Hasta hace apenas una dcada, evadir el pago de pensiones alimenticias a los hijos o a la esposa o girar un cheque sin fondo eran faltas suficientes, como para ir a parar a la crcel y donde nadie, ni aun siendo autoridad, se habra atrevido a ejercer sus buenos o malos oficios para ayudar al malhechor. La crcel o el pago ipso facto eran la nica alternativa para librarse de ese castigo. En las actuales circunstancias vemos con estupor que dichas reglas del juego han mudado y han sufrido un negativo proceso de cambio.
Entonces nos preguntamos: De qu privilegios goza el protagonista de este drama, que al parecer cuenta con un blindaje mayor que el de nuestra economa, a la sombra de una justicia que le protege y lo alcahuetea? Este seor no se cansa de protagonizar las ms ruines hazaas como el de causar, en total estado de beodez, dos graves accidentes de trnsito utilizando vehculos oficiales; apologa del delito, al presentarse a la cabeza de bandas armadas irregulares ante los fotgrafos de la prensa; protagonizar un feroz levantamiento en Caranavi que dej un saldo de dos jvenes estudiantes muertos; el cerco al Parlamento para obligarlo a dictar leyes a su gusto y sabor; y finalmente, este gesto de inclemencia de abandonar a la esposa gravemente lastimada por ese atentado y junto a ella a sus hijos, sin siquiera brindarles un seguro de salud, del que l mismo es beneficiario como Padre de la Patria.
Algunos asamblestas del oficialismo, provistos de una columna vertebral de goma, se han adelantado en calificar las declaraciones de Arminda Colque como de un show meditico dirigido a desprestigiar a Surco, empero, no se dignan a aclarar, para los que no somos iniciados De que prestigio estn hablando?
Quizs un surco donde el MAS ha sembrado la semilla de su mas ominoso proceder machista y que ha germinado en este drama que avergenza a los asamblestas de buena calaa y a todos los bolivianos que ven en l, una abominable actitud de prepotencia e impiedad, ajena hasta en los animales. En sntesis, un surco infecundo.