Desde hace bastante tiempo que ocurre una serie de hechos lamentables con prdida de vidas humanas.
Cabe recordar que en anteriores pocas de campaas electorales, todos los candidatos tantos departamentales, municipales como nacionales, proponan erradicacin de la delincuencia, mientras que otros hacan Cumbres de alto nivel contra la inseguridad ciudadana elaborando una serie de programas tericos y discursivos, pero resulta que en los hechos, la situacin delictiva se ha empeorado al extremo que la ciudad est cada vez ms violenta, siendo evidente que la vida vale menos que un telfono celular, registrndose crmenes por robar una tablet, las pandillas se multiplican asechando y maltratando a los vecinos, los ajustes de cuentas se proliferan, el narcotrfico, contrabando, etc.
Las marchas sociales de protesta son una buena forma de exclamar el dolor y el fastidio social contra toda esa lacra delictiva y de corrupcin; sin embargo, junto a ello debemos entender que son "nuestras decisiones", no las condiciones o situaciones, las que determinan nuestro futuro; por ende, es menester que la sociedad "decida" enfocar de forma proactiva su mayor preocupacin en tres aspectos:
1) Tomar atencin al hogar (unin familiar) y a los buenos hbitos basados en principios y valores que deben ser enseados a los hijos con el ejemplo de sus progenitores (Ej.: no ser permisible ni alentar la coima, detestar el engao y la mentira, no adquirir ni vender cosas robadas o de contrabando, quitar el chip mental del egocentrismo y la angurria o idolatra al dinero como fuente de prosperidad y de lucirse sin importar su procedencia, incentivar los hbitos que potencian el bienestar del cuerpo y la mente, entre ellos: evitar el consumo de drogas adictivas como el alcohol, el cigarrillo, las drogas alucingenas, etc.; descansar el cuerpo por la noche, tener alimentacin saludable, hacer actividad fsica regularmente, leer libros formativos y ver vdeos educativos destinados a mejorar su calidad de vida - no pornografa, violencia sangrienta, etc., que deforman o trastornan la psiquis -; realizar trabajos colaborativos, etc.);
2) Exigir a sus servidores o empleados pblicos mayor presupuesto para la educacin de calidad desde el nivel inicial (preescolar), escolar hasta universitario, adems de orientar la formacin docente a estndares internacionales de calidad educativa y permitir que los estudiantes a nivel nacional participen en programas internacionales para la evaluacin estudiantil como ser el informe PISA, etc.; y.
3) Saber elegir a sus autoridades sabiendo evaluarlos tomando en cuenta los hechos o resultados existentes (por sus frutos los conoceris) y luego exigirles que cumplan con sus funciones de prevencin y de combate contra la delincuencia.
No dejarse tomar el pelo con eslgans en periodos eleccionarios ni conformarse nicamente con sentencias condenatorias obtenidas en tiempos records a manera de cortinas de humo, sino pedirles acciones concretas de mayor alcance, como ser: el combate en trminos reales contra la corrupcin, la coca excedentaria, el contrabando, el narcotrfico, lavado de dinero, el ingreso efectivo del Ministerio Pblico y las fuerzas del orden con verdaderos fines investigativos acompaados de funcionarios de Derechos Humanos a varios pueblos o regiones, como ser: el Chapare, Sabaya, Eucaliptus, Villa Challacollo y Challapata, etc., para procesar casos de contrabando, narcotrfico, enriquecimiento ilcitos de particulares, etc. (Por ejemplo: desde el ao pasado, la Aduana inform que Bolivia cuenta con ms de 20 pueblos contrabandistas y ningn cambio trascendental y positivo existe en dichos lugares).
Convengamos que el asunto de la corrupcin no es un problema nicamente de los gobernantes o autoridades, pues stos ltimos son un producto de la sociedad, aunque ello obviamente no los excluye de su responsabilidad funcionaria permisiva o activa.
*Abogado, Mster en ciencias en Derechos Procesal Penal, Especialista en Derecho Constitucional y Procesos Constitucionales.
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