Martes 10 de marzo 2026

Maduró hasta podrirse



141 vistas

Hemos anunciado hasta la saciedad que la guerra que los cubanos vinieron librando contra el imperio norteamericano durara hasta el ltimo venezolano y fue as que, hasta el da del armisticio (17/12/2014), el nico soldado que qued hablando con pajarillos en la lnea de fuego fue Nicols Maduro Moros.

Ms de uno se habr preguntado el motivo por el que Hugo Chvez sojuzg a su pueblo por ms de una dcada y, despus de dilapidar la astronmica suma de 1,400 millones de millones de dlares que Venezuela percibi por el petrleo en los 14 aos de su gobierno autoritario, lo dej como herencia a su anecdtico sucesor, para que ste lo siga sometiendo a la ms oprobiosa dictadura sin que ningn organismo nacional o internacional ose derrocarlo o al menos desafiarlo.

Para responder esa interrogante, las miradas se dirigen automticamente hacia el norte, procurando encontrar en los gringos defensores de la libertad y la democracia la razn por la que no hayan actuado todava, as como lo hicieron con Granada en 1983, promoviendo un golpe de estado y la ejecucin del chcaro lder comunista Maurice Bishop; o en Panam en 1989, cuando se llevaron encadenado a Noriega, previamente condenado a 40 aos de reclusin.

La verdad es que Chvez no represent ni ha representado nunca una amenaza seria a los EE.UU. pese a su conchabamiento con los iranes, con los cubanos o con los capitalistas rusos o chinos. El petrleo, nica fuente de su riqueza y el argumento que justificara una invasin, fue comprado siempre por los EE.UU. a un precio tan barato que resultara diez veces ms oneroso tomarlo por la fuerza. Es ms, la caracterstica del petrleo venezolano, denso y con alto contenido de azufre, exige que ste solo pueda ser procesado en refineras especializadas para su tipo, y las tres que existen en Venezuela explotaron por falta de mantenimiento, de ah que es enviado a los EE.UU. para su refinacin, donde adems de tres refineras, existen miles de estaciones de gasolina CITGO, de propiedad venezolana, que se han dado el lujo hasta de donar gasolina.

En el 2001, cundo Chvez amenaz con no venderle mas petrleo a Estados Unidos, la ex Secretaria de Estado Condoleezza Rice se burl de l dicindole: entonces se lo tendr que comer. Es que no tena a nadie ms a quin poda vender esas cantidades y menos hoy, cuando el barril est a menos de 50$us. y el 96% de las exportaciones venezolanas dependen del petrleo. Si de verdad EE.UU. hubiese querido acabar con Chvez y su revolucin, slo tenan que dejar de comprarle petrleo, importarlo de Irak, o sacarlo como lo hacen hoy de sus propias reservas mediante el fracking. Es all donde comienza a responderse por s misma esa interrogante.

Maduro sigue paso a paso las instrucciones de los Castro, pero lo que no sabe o no entender jams, es que les sirvi a ellos como un tonto til y no hizo nada por lo que poda serle til a l. Ya qued demostrado que los Castro necesitan llegar lo ms pronto posible a un acuerdo con EEUU. Como astutos vividores que son, estn conscientes que es poco lo que se le puede seguir chupando a la ubre venezolana, porque los encargados del poder en estos ltimos 15 aos la han secado. En cambio la opcin norteamericana se presenta como una pcima y en la mesa de negociacin incluirn una solucin para la crisis venezolana que permita un cambio de rgimen. De esta forma quedar establecido que Maduro, madur hasta podrirse.