Lunes 09 de marzo 2026

La Paz, al sol que nace



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Con vocacin masoquista, y por ensima vez en lo que va del proceso de cambio, el pueblo acudi masivamente a las urnas para elegir a sus autoridades sub-nacionales, como se han venido a denominarlos alcaldes y gobernadores que, en elecciones anteriores, o ya haban sido elegidas antes que el da del plebiscito despunte o, como en el caso del Beni, simplemente las borraron del mapa electoral, porque ya no haba tiempo de suprimirlas de las papeletas ya impresas y comunicando a los incautos que votaran por ellas, que el Tribunal Electoral haba dispuesto que dichos votos seran considerados como "votos no vlidos o simplemente, "votos cancelados.

Como no hay mal que dure cien aos, ni pueblo que lo resista, extraamente la rueda de la fortuna gir esta vez en sentido contrario y, como el propio Evo Morales declar: el pueblo emiti su voto castigo en contra de la corrupcin y: existe todava discriminacin y machismo en La Paz En la primera apreciacin de S.E. estamos plenamente de acuerdo, ya que si algo llev a la candidata oficialista al fondo de su carrera, fue precisamente el corrupto manejo de un Fondo. En lo que s debemos disentir es en la segunda afirmacin presidencial, ya que la eleccin de la Sole se encarg de rebatirla, pues es una mujer que rompiendo la hegemona del MAS, algo que pareca impensable y revirtiendo el desorden establecido hace nueve aos, bajo la vieja divisa: La Paz, tierra de hroes y tumba de tiranos gan en el principal distrito electoral de la capital, otrora firme bastin del masismo.

Varios fueron los factores que originaron esta debacle, y muchos de ellos fueron protagonizados por el propio Tribunal Supremo Electoral que, con sus actitudes errtiles, se convirti en el virtual jefe de campaa de la oposicin ganadora, tal el caso del Beni, donde se inhabilit a la fuerza poltica liderada por el ex gobernador Ernesto Suarez por difundir resultados de una encuesta empero, ese mismo tribunal rechaz y archiv una denuncia, por similar delito contra el MAS. Hasta la propia OEA observ y critic este chapucero manejo.

El primer mandatario tuvo tambin su cuota parte en esta campaa que condujo a la derrota de su partido, al proferir amenazas de no trabajar con los gobiernos que surgieren de una victoria de la oposicin, ello gener la repulsa de una poblacin que no slo se sinti insultada, sino impdicamente chantajeada.

Finalmente, y volviendo al Beni, creemos que el pertinaz propsito de copar su gobierno para lograr el codiciado reparto de sus feraces tierras y repartirlas entre los cocaleros del Chapare, cuyos campos de cultivo ya se agotaron, sera incurrir en un imperdonable crimen de lesa patria, aunque dicho compromiso con los apstoles de la hoja sagrada implique esa severa clusula de plomo por plata, siempre ser mejor copiar la realidad de La Paz, que est al sol que nace.