Viernes 06 de marzo 2026

Su Santidad y el déspota



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Uno de los mayores defectos de un autcrata que ha subyugado a su pueblo a niveles de envilecimiento, es creer que su poder omnmodo trasciende las fronteras de su coto y est libre de ejercerlo discrecionalmente all donde se desplace y se encuentre,rodeado siempre por un grupo de ulicos y zalameros que portan consigo los secretos de la infalibilidad, el ttulo de propiedad de la verdad absoluta y el espejo del xito permanente. Nada ni nadie puede oponerse a sus designios, ya que sus mejores consejeros son aquellos que siempre coinciden, con lo que el tirano ya ha decidido hacer.

Mientras en el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Papa Francisco nos daba una enorme como inolvidable leccin de humildad y sabidura, no falt la nota de color protagonizada por el inmaduro presidente de Venezuela que, con vocacin de autobusero, trat de sobrepasar las normas del protocolo de ese foro mundial, para lograr un encuentro de primera mano con el Pontfice, que no estaba previsto. Con ello, el intruso volva a ser rechazado por el Santo Padre, tal como ya haba ocurrido en Cuba, cuando desde Caracas se manifest la intencin de tener un acercamiento, solicitud que fue denegada rotundamente, de ah que Maduro no viaj a la isla. Pero el traspi cubano no result suficiente para que el chavista resignara sus ambiciones de saludar al Papa y tomarse una imagen con l.

Escudriando las razones de esta relacin congelada por la curia vaticana, nos remontamos a la visita realizada por Maduro a la Santa Sede un 17 de junio de 2013, cuando en las puertas del Vaticano se congreg un grupo de opositores venezolanos que protestaban por dicha visita, con una huelga de hambre que ya llevaba 50 horas de ayuno. Previamente, una delegacin de la iglesia catlica venezolana se haba reunido con el Papa para pedirle su intermediacin a favor de la liberacin de los 77 presos polticos que el visitante an guarda en sus crceles. En su afn de no empaar el encuentro y presumiendo que Bergoglio era un inocente cura europeo a quien poda embaucar sin mucho esfuerzo, Maduro le prometi que a su vuelta a Caracas velara por la libertad de los cautivos, promesa que jams fue cumplida.

Dos aos despus de ese encuentro, o sea el 6 de junio pasado, a 24 horas de estar concertada una nueva entrevista, sugestivamente Maduro suspendi su viaje a Roma aduciendo una otitis fuerte que por prescripcin mdica le prohiba montarse en un avin y le ordenaba guardar reposo. Empero, se supo que la decisin fue tomada en momentos en que arreciaban las presiones sobre el Papa, tanto de parte de opositores venezolanos, como de numerosos organismos internacionales, para que exija la liberacin de los presos polticos.

Lo paradjico del caso es que el autcrata gan mucho ms protagonismo de la prensa al haber suspendido el viaje para ver a S.S., que si lo hubiera realizado. Sin embargo, en la opinin de las redes sociales existe el convencimiento de que el interlocutor de pajaritos no quiso que el Pontfice le exija la libertad prometida y el fin de las violaciones de los derechos humanos en Venezuela. Eh ah las razones del fiasco surgido en la ONU, entre Su Santidad y el dspota.