Jueves 05 de marzo 2026

Lula y el entierro del Pepino



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Ni los ms avezados brujos o clarividentes se habran atrevido a predecir la cada de Lula da Silva, arrastrando en ella al Foro de Sao Paulo, una entelequia inventada y creada por l y Fidel Castro, para mancomunar a los movimientos de ultra izquierda del continente contra el neoliberalismo y su vil dependencia del imperio norteamericano, aadiendo que all reinara la igualdad, la libertad y, la honradez.

A 16 aos de aplicado ese experimento populista que gobern a casi el 80% de los pases latinoamericanos, vemos con estupor cmo se desmorona, ante la prctica de un asistencialismo desembozado en favor de sus proslitos; de una economa subterrnea basada en el narcotrfico y una corrupcin de pronstico reservado.

Comenzando por el rgimen chavista y su Socialismo del Siglo XXI, el Mono Mayor de esta aventura poltica, y acabando con la bipolaridad de la Sra. Kirchner, todos nos dejaron una estela de fracaso y ruina econmica, al no haber sabido aprovechar la mejor coyuntura econmica que se tenga memoria, gracias a los altos precios de nuestras materias primas.

Como era previsible, y como no hay inventor que no sea vctima de su invento, el otrora honrado tornero de Sao Bernardo Do Campo se ha visto arrastrado por la vorgine de las tentaciones mundanas, al adquirir una casa de campo de 173.000 m2, una superficie similar a 24 campos de futbol y un apartamento de lujo, propiedades supuestamente reformadas por las constructoras investigadas en el complot de corrupcin y lavado de Petrobras, a lo que se suma, la trama Lava Jato y Zelotes, de la Polica Federal, que no solo amenazan con descartarlo de su ansiada disputa electoral de cara a 2018, sino llevarlo ante los estrados judiciales.

En una entrega anterior ya advertamos sobre los infortunios que le esperan a ese bello pas continente, llamado a ser la locomotora del progreso latinoamericano y, a las cuales se han sumado la famosa epidemia de Zika que ahora amenaza con la inasistencia de los Estados Unidos a las olimpiadas de Agosto, precisamente para evitar esa epidemia. Estamos seguros de que dicha decisin afectar negativamente la realizacin de esa competencia deportiva y tambin de que la reaccin de los gobernantes brasileos la atribuirn a un sabotaje del imperio contra el Brasil.

Entretanto, ante tanto escndalo protagonizado por Lula, al igual que lo est su sucesora en el poder, Dilma Rousseff, una encuesta de Ipsos indica que slo un 25% de los entrevistados lo considera un tipo honesto y el 67%, que es tan corrupto como otros polticos.
Entonces, el pueblo comienza a preguntarse: Ese era el presidente que se haca llamar el padre de los pobres? y si ese es el altsimo costo que el Brasil debe pagar. En estos momentos en que se vive a media mquina el carnaval, una de sus fiestas ms emblemticas, estamos seguros que los brasileos desearan imitarnos, como lo hicieron con La Lambada y proceder a enterrar a Lula junto al Pepino.