Miércoles 04 de marzo 2026

Facturas del populismo socialista



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Estremecedor y desconcertante es el balance que, despus de quince aos de regmenes pseudodemocrticos, nos vienen presentando los pases que optaron por la va del Socialismo del Siglo XXI para sus gobiernos, gracias al auxilio de la opulenta petrochequera chavista; al dudoso estado mental de su portador; y a la voracidad patolgica por el dinero, de parte de los parsitos que han llevado a la quiebra al pas venezolano.

El eplogo de este trgico modelo socialista, que se instaur en varios pases de la regin bajo la muletilla del vivir bien y el respeto a los derechos humanos, devino en una espantosa carencia de alimentos, medicinas y en los continuos y cotidianos cortes de los ms elementales servicios de agua y energa elctrica, definiendo a la rica Venezuela, como una virtual zona de guerra.

Con el mayor cinismo, propio de estos ocasionales gobernantes que atribuyen tales desventuras al fenmeno del Nio en Venezuela, al del cura en Paraguay, al de la nia en Bolivia, o al de las veteranas en Argentina y/o Brasil, como si se cro hubiese sido el responsable de la conservacin de la central hidroelctrica del Guri, otrora considerada la cuarta central ms grande del mundo y con una capacidad que hasta le permita abastecer de electricidad al norte del Brasil, tras el advenimiento del populismo chavista fue abandonada a su suerte, al igual que las refineras de petrleo que explotaron por falta de mantenimiento.

A fin de distraer a sus sbditos de la falta de soluciones concretas y eficaces a la difcil situacin, el inmaduro autcrata ech mano a la misma farsa de su finado mi comandante, cuando recomendaba el racionamiento de energa mediante el bao de tres minutos o el cambio de media hora en el huso horario etc. y, dndoselas de estadista innovador, complement dichas medidas con otras ms risibles an como: la eliminacin de los das viernes de la semana laboral y la restriccin de los secadores de cabello. Slo le falt advertir a los venezolanos que huyen del pas que el ltimo no olvide apagar la luz del aeropuerto.

Es bueno recordar que: cuando la mitad de la poblacin llega a la conclusin de que no necesita trabajar porque la otra mitad va a cuidar de ella, y cuando la otra mitad llega a la conclusin de que no vale la pena trabajar porque otros van a disfrutar de su trabajo, estamos ante el principio del fin de una nacin.

En esta situacin y otras parecidas, ahora que Per nos volvi a alegrar con la eleccin de Keiko Fujimori, se ha confirmado aquella antigua sentencia que reza: La gente de derecha inventa sin cesar nuevas ideas, pero cuando stas ya estn usadas, la gente de izquierda las adoptan. El resultado de esas elecciones, as como la victoria que entroniz a Mauricio Macri en la Argentina, nos devuelven la esperanza en el cambio de la irracionalidad por la cordura y en esa democracia que debe ser algo ms que dos lobos y una oveja votando sobre lo que van a comer, sin el temor a recibir las facturas de un populismo socialista.