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Los gobiernos tienen la obligacin de cumplir con los compromisos nacionales que tuvieron a bien ofertar en los procesos electorales. Se entiende que estas ofertas son el fruto de una profunda reflexin poltica, econmica, social y cultural que desarrollaron con anterioridad y que recibieron, en el voto, la aquiescencia de la ciudadana para llevarlas a cabo.
En la historia nacional de los ltimos sesenta y seis aos en Bolivia solo un partido poltico tuvo la capacidad de proyectar programas de cambio estructurales que significaron verdaderas revoluciones cuyos resultados modificaron la realidad y crearon condiciones indispensables para resolver los viejos problemas que impedan su desarrollo como nacin.
Si repasamos la historia, aquella que no est descrita por lo circunstancial sino por los hechos que cuentan a la hora de explicar la realidad objetiva, Bolivia ha tenido en el Movimiento Nacionalista Revolucionario el nico partido con la creatividad y suficiencia para mostrar el camino a recorrer en cada hito en el que tuvo que actuar.
En 1952 despus de una larga lucha por la reivindicacin de los intereses nacionales, el MNR ejecut tres medidas cuyos efectos tuvieron un impacto determinante en los veinte aos siguientes: nacionaliz la minera privada, llevo a cabo una reforma agraria y determin el voto universal. En aquella poca tales polticas resultaban en el contexto internacional una provocacin al orden establecido casi intolerable, pues converta al Estado en un actor indispensable en el desarrollo nacional, a la vez que converta al indio en ciudadano con plenos derechos. La inclusin social se produjo entonces reafirmando su derecho a poseer la tierra que trabajaba y participar de la vida poltica en condiciones de igualdad.
De estas polticas se benefici todo el ciclo de las dictaduras militares a partir del ao 1966, cuando el General Barrientos Ortuo derroc al Dr. Vctor Paz Estensoro, hasta el ao 1982 cuando se produce la transicin a la democracia con el gobierno del Dr. Hernn Siles Suazo.
Ninguno de los gobiernos militares pudo desandar el camino trazado con esa revolucin, todo lo que hicieron fueron acompaarla con medidas coyunturales de corto plazo. Unos por rutas ms cercanas a los principios de abril y otros buscando salir de ellas. Pero ningn gobierno de ese ciclo logr derribarlas.
El ao 1985 el MNR vuelve a ser gobierno. Y tiene otra vez el mandato de reorientar la situacin nacional frenando una inflacin provocada por los desgobiernos militares del general Banzer y sucesores, cuya herencia recibi el Dr. Siles Suazo. Es cuando se dicta un Decreto que determina un cambio estructural en el ordenamiento econmico, emitido por el Dr. Paz Estensoro en su tercer mandato constitucional con el nmero 21060 que pas a ser una norma indispensable para encaminar la economa hacia la ruta del crecimiento y posterior desarrollo de sus fuerzas productivas. Sin esa medida Bolivia hubiera transitado por el camino que hoy agita a Venezuela.
De esta nueva poltica econmica, se beneficiaron los gobiernos del pacto por la democracia, desde el ao 1985 hasta el ao 2005. Otra vez, ninguno de ellos pudo desandar el camino que traz esa poltica. En el transcurso de este recorrido histrico que hacemos, el Decreto 21060 que haba cumplido con sus objetivos a plenitud, no fue suficiente para generar las condiciones de crecimiento y desarrollo requeridos, y es en ese entendido que el primer gobierno de Gonzalo Snchez de Lozada (MNR) el ao 1993 gana las elecciones ofertando un programa de capitalizacin de las empresas nacionales estratgicas, que hasta ese momento se constituan en una pesada carga econmica que no permita liberar las fuerzas necesarias para captar la inversin extranjera. Ha sido la tercera medida estructural que ha sustentado el ciclo 1997-2016 y sus efectos le han permitido al actual gobierno de Evo Morales recibir ingresos pblicos por 525 mil millones de bolivianos (Dnde est la Plata? Roberto Laserna) estos recursos son la causa para la prolongacin del actual gobierno.
Todo lo anterior demuestra que fuera del MNR, en Bolivia, no hubo otra organizacin poltica capaz de generar los cambios estructurales que este partido hizo. Queda para la reflexin en esta coyuntura que muestra el fin de la poca de bonanza, ver si otras agrupaciones polticas sern capaces de hacer lo que el MNR hizo en la historia nacional o si tendremos que esperar su retorno para tener nuevamente un programa de cambios necesarios que frenen el actual retroceso en el que Bolivia se encuentra.