Jueves 05 de marzo 2026

El mito de la economía boliviana



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El Producto Bruto Interno ha sido la bandera de propaganda utilizada por el gobierno de Evo Morales para mostrar las bondades de un curioso modelo econmico bautizado como comunitario productivo. La cifra promedio de estos cinco aos ha sido del 4.5 por ciento, de riqueza generada.

El producto ha tenido este comportamiento debido a que las variables del consumo, del gasto de gobierno, las inversiones pblicas y las exportaciones crecieron. Ahora bien, si nos remitimos al resultado simple del 4.5 por ciento promedio, podramos pensar que la economa va por buen camino y que Bolivia, como manifest -cuantas veces pudo el Ministro de Economa y Finanzas Publicas- est blindada ante la crisis del resto del mundo.

El asunto es que para cualificar este resultado no solo se debe medir la cantidad sino establecer la calidad del gasto y de la inversin. El gobierno boliviano ha tenido ms de doscientos mil millones de dlares de ingresos en estos diez ltimos aos. Cifra que Bolivia no ha visto, desde hace sesenta aos. Nunca como en esta dcada un gobierno dispuso de recursos tan abundantes.

Lo que sucedi poda ser comparado con el milagro bblico de la multiplicacin de los panes. El hecho de que el dficit fiscal y de comercio exterior se haya convertido en supervits, que la deuda externa condonada haya desaparecido, los depsitos bancarios tengan una dinmica extraordinaria y el consumo haya crecido muestra el impacto de este milagro en una economa pequea.

Tal shock de recursos en tan poco tiempo necesita de una administracin capacitada ya no para administrar la escasez sino la abundancia. Lo que no es fcil. Se trata de saber el cmo, para quin y cundo se deben aplicar los recursos. Esta dcada demandaba la conformacin de un gobierno de alta gerencia y sensibilidad social, donde la educacin debi ser el eje central de la atencin para mejorar la capacitacin de nuestros recursos humanos en una poltica de Estado a largo plazo y la inversin el eje para reconvertir la economa extractiva en industrial y la economa agraria en agro-industria.

Lamentablemente en vez de dar un giro a la conformacin de las estructuras del Estado con el fin de adecuarlas al momento histrico, se sigui por la vieja ruta del Estado interventor, corrupto e ineficiente. El gobierno populista de Evo Morales hizo exactamente todo lo contrario a lo que exiga la coyuntura, gast con un grado de ineficiencia y corrupcin nunca visto, ahuyent la inversin privada extranjera, desanim la inversin nacional, dej desamparada a la agricultura y la ganadera y le dio carta blanca a la minera ilegal. En el terreno social la educacin retrocedi en competitividad internacional, la salud no mejor ni institucional ni programticamente, la vivienda fue el negocio del blanqueo de dinero del narcotrfico y las fuentes de trabajo se redujeron al mbito del Estado.

Todo esto nos lleva a afirmar que no es cuestin de propagandizar lo que muestran los indicadores econmicos como seal de eficiencia, sin ver el fondo de las cosas.