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Dicen que cuando la rueda del destino gira en crculos, es cuando vuelves al punto de partida. Y eso es lo que parece se viene en poco tiempo aunque el Gobierno ducho en el manejo de la propaganda trate de dibujar parasos donde siempre existieron infiernos. Hasta ahora los precios del gas, gasolina y disel Oil han servido de propaganda oficial para contarnos el cuento de la nacionalizacin del gas y sus resultados. Segn nos dijeron durante estos once aos, gracias a la genial medida hemos tenido una vida de bonanza que nos ha costeado una fiesta de derroche sin paralelo en las historia. Pero como toda fiesta llega a su fin, no porque lo quieran sus azules padrinos sino porque el costo de sostenerla comienza a dejar las alforjas vacas, aquello que costaba barato comienza ponerse caro.
De acuerdo a los especialistas en la materia, la produccin de gas y lquidos no alcanza para satisfacer el crecimiento de la demanda, debido a ello se prevn dificultades para cubrir los compromisos con Brasil y Argentina as como el mercado interno que ha tenido un crecimiento importante. Nos dicen que las reservas de gas al ritmo de la demanda actual tanto externa como interna duraran unos ocho aos y ocho meses, lo que no quiere decir que en el corto plazo la oferta no cubra la demanda y se tengan brechas de abastecimiento que ya comienzan a sentirse a partir del presente ao.
Durante estos once aos se ha dicho hasta el cansancio que sin la nacionalizacin no se habra tenido supervits comerciales y fiscales, reservas internacionales altsimas y presupuestos nacionales y departamentales con ingresos que no se pudieron ejecutar no por falta de dinero sino de capacidad gerencial. Ha llegado la hora de descorrer el teln de la mentira.
La verdadera escena es otra. Y es que el gobierno ha derrochado los activos que le dejaron y no ha tenido la capacidad de renovarlos menos de acrecentarlos llegando al momento actual en el que los supervits vuelven a ser dficits y el gasto corriente como las penosas inversiones pblicas pesan ahora demasiado y en el mediano plazo no podrn sostenerse.
Urgido el gobierno de mostrarse fuerte y seguro para continuar el derroche comienza a elevar los precios de la gasolina con un impuesto velado al consumidor, del gas ahora y de la energa elctrica, agua y disel ol que se avecinan, as como los tributos que se reajustaran con el fin de sostener la fiesta masista. No se animaran a reajustar el gasto del gobierno, que sera lo ms adecuado ante la disminucin de los ingresos, porque eso representara despedir a la frondosa burocracia que se ha construido estos aos y dejar de hacer obritas por aqu y por all sin ningn sentido de progreso.
Otra vez los votos estn por delante de las necesidades que tiene el pueblo. Y para colmo de males en vez de dar trabajo a los bolivianos que viven en la ilegalidad del comercio informal, se ha comprometido a traer delincuentes chinos para que trabajen en aquellas obras que tienen financiamiento chino como condicin para su desembolso. Un verdadero ultraje que permite un Presidente se haga a su pueblo.