Viernes 27 de febrero 2026

Al maestro, con gratitud y cariño



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Al despuntar la madrugada del 27 de agosto record el cumpleaos de un ilustre y esclarecido periodista; compaero y amigo, Don Alfonso Prudencio Claure, Paulovich, y me apresur a llamarle por telfono, con la grata alegra de escuchar su difana, alegre e inconfundible voz juvenil y burlona, con el mismo tono que empleaba hace varias dcadas, para iluminar la barra del Bar Chuma, ya que nada cambi en l, salvo la veloz e inexorable marcha del calendario, de la que se re como si de una carrera de galgos se tratara y as, con ese genio extraordinario, nos sigue deleitando con sus artculos de prensa.

Nuestro dilecto Paulo, cuya exuberante obra literaria y periodstica consagrada en su mayor parte al difcil gnero del humor, es el sabio que con tanta habilidad ha sabido administrar este portento que, al igual que el amor, se constituye en uno de los valores humanos ms preciados de la vida, pues hace de la risa un remedio verdaderamente infalible contra los males que aquejan a este siglo XXI, actuando como pcima, filtro o bebedizo que, si no los cura del todo, los mitiga, especialmente en una sociedad adusta y hasta solemne como la nuestra, que est al borde de caer presa de una mediocridad extrema que la rige, generando violencia, odio, y una corrupcin desenfrenada, donde se precisa de un antdoto que libere nuestras almas de esa pandemia y qu mejor que las dosis de fino humor homeoptico que nos brinda Paulo cotidianamente.

Seguros de que las caractersticas de esta sombra situacin son el prolegmeno de lo que viene aconteciendo en la querida Venezuela, es urgente prevenir una situacin semejante, matizndola con la chispa y el encanto de la pluma de Paulo, presta a neutralizar esa serie de disparates que nos hacen vivir en el pas de las evadas, donde slo un mago del humor de su talla podra desencantarlas.

Quizs para entonces volvamos a los libros, ya que la lectura de las arrugas de nuestros abuelos, sencillamente se nos hizo imposible, por la equivocada ingesta de leche en nuestra niez, en lugar de coca, lo que limit ostensiblemente la capacidad de nuestras entendederas. Adems, los contrabandistas de gasolina utilizaban nuestras mamaderas para su reprochable oficio. Es ms, al decir de algunos sabios gobernantes, estuvimos a un tris de volvernos mariposones calvos, al ingerir carne de pollo, o soya que es para los chanchos, y lo peor, todo acompaado de una Coca Cola, como eficaz destapador de inodoros.

Otra habra sido la historia, de saber los espaoles que recalaron en nuestras costas, que estaban llegando a una tierra de aimaras posesionados all, 200 aos antes de su arribo y peor an, que sus anfitriones eran nada ms ni menos que los mismos titanes que haban derrotado al imperio romano e ingls, gracias a estar energizados por mgicas pcimas como la papalisa, un tubrculo al que las propias piedras deben su sexualidad y rigidez, un secreto que sera recin descubierto cinco siglos ms tarde, con el vulgar remoquete de Viagra.

De ah que no es aventurado afirmar que mientras el mundo re, Bolivia tambin re, pero para no llorar. Empuemos las armas del humor que puso a nuestro alcance nuestro caro Paulovich y erijamos un monumento a ese gran maestro con gratitud y cario.