Viernes 27 de febrero 2026

Mesa: entre urnas y misiles



142 vistas

Es muy difcil abstraerse de un tema tan recurrente, como el trillado caso de los misiles chinos, ocurrido hace doce aos en nuestro pas, y que pareciera estar slo destinado a patentizar la imbecilidad que nos atribuyen a los bolivianos, ya que se trata de un tpico copiosamente estudiado, discutido, juzgado y, abundar en su tratamiento, solamente delata un afn distractivo, presto a ser utilizado como arma arrojadiza contra cualquier opositor que salga a la palestra. De ah que con el nimo de comprender mejor esta trama, trataremos de analizar su contexto desde dos ngulos: El militar y el poltico.

Los famosos misiles chinos HN-5, una burda copia de los norteamericanos SAM 7 (las siglas en ingls de Misil Superficie-Aire) son armas porttiles, que constan de un tubo de acero de aproximadamente dos metros de longitud y pueden ser disparadas pie a tierra, por una o dos personas. Tienen un alcance de tiro de siete kilmetros y en su ltima versin avanzada, denominada Igla se guan por rayos infrarrojos lo que supone que, en el intento de derribar un avin o helicptero, el proyectil se dirige directamente al calor de los motores, a una velocidad de 2,3 y 2,5 match; por encima de la barrera del sonido. Este sistema de defensa area porttil, o MANPADS por sus siglas en ingls, fueron los que se resolvi desactivar por las siguientes razones.

Tras el atentado a las torres gemelas de Nueva York, hace exactamente 16 aos, la sofisticacin de estas armas y la sospecha de su utilizacin por grupos terroristas oblig a tres potencias (EE.UU., Rusia e Inglaterra) aunar esfuerzos de inteligencia para detectarlas y desmantelarlas, especialmente en pases de alto riesgo de conflicto, como era el caso de Nicaragua, Colombia, Bolivia etc.

Fue entonces que se utiliz el escenario de la OEA para emitir la resolucin 2145 celebrada el 7 de junio de 2005, y aprobada por unanimidad de sus miembros, lo que ya le daba rango de ley.Instando a destruir los misiles considerados excedentes por cada Estado Miembro.

Los operativos de desmantelamiento de los misiles se iniciaron en Nicaragua el ao 2004 y estuvieron muy lejos de ser realizados pacficamente. La reticencia a su destruccin aument la presin norteamericana hasta el extremo de colocar al presidente Enrrique Bolaos al borde de perder la silla, al igual que varios oficiales de alto rango de las FF.AA. Finalmente, el desmantelamiento se realiz al igual que ac, con la diferencia que en lugar de treinta, fueron 2000 cohetes los que el ejrcito sandinista haba recibido como obsequio, de la antigua URSS.

EEUU pidi al Presidente Mesa la entrega de los misiles, como fue revelado por su canciller Juan Ignacio Siles empero, el Presidente se haba negado porque no haba ninguna oferta de material blico a cambio (segn negativa que provena de una consulta hecha al Alto Mando que, como los nicaragenses, se haba opuesto de manera tajante, posiblemente ignorando los alcances de la Resolucin de la OEA, que nos obligaba a proceder en ese sentido) Entonces se explica la absurda imputacin del TSJ basada en el Llunkerio; la ignorancia;el afn de inferir un dao a Mesa por las encuestas que lo favorecen en la urnas y una falsa complicidad con los misiles.