Sábado 21 de febrero 2026

Zurdos Vs. montenegrinos



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Recordamos con amarga tristeza que, hace tres dcadas, en el corazn de Europa se deflagr la guerra fratricida de los Balcanes, generada por conflictos de orden poltico, econmico, cultural, as como religioso y tnico que acab determinando el fin de la antigua Yugoslavia, un conglomerado de ocho entidades federativas, que luego pasaron a ser seis repblicas: Croacia, Macedonia, Eslovenia, Bosnia y Herzegovina, Serbia y Montenegro y dos provincias autnomas: Kosovo y Metoohija, dentro de una extensin territorial cuatro veces menor que la boliviana.

Como sealamos lneas arriba, este descuartizamiento decret el fin de la antigua Repblica Federal Socialista de Yugoslavia reducindola a la pobreza, al total desorden de su economa y una inestabilidad que se tradujo en los ms sangrientos combates en suelo europeo, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, con un saldo de centenares de miles de muertes y millones de desplazados.

Tan terrible tuvo que ser dicho suceso que, para calificarlo, se acu el trmino de balcanizacin, como un sinnimo de lo trgico que puede significar este desenlace, especialmente en naciones como la nuestra, donde curiosamente suelen darse condiciones similares a aquellas que precipitaron tales desgracias.

En medio de un populismo irresponsable, y afanado por eternizarse en el poder logrado, gracias a los designios del Foro de Sao Paulo, en connivencia con los mismos guerrilleros cubanos que hollaron nuestras tierras, sembrando dolor y muerte en el seno de inocentes familias bolivianas, han sido innumerables los dislates cometidos
en busca de ese maquiavlico plan, como la manoseada frmula del separatismo y la entronizacin de un pachamamismo racista y xenfobo, que no solo termin con la repblica, sino amenaza acabar con nuestra patria.

Es conocida nuestra propensin a dividirnos hasta el lmite del desquiciamiento. Si ayer fueron los liberales apaleando a los conservadores; los movimientistas contra los falangistas; los militaristas contra los cvicos; comunistas versus burgueses; y toda una suerte de diestros y siniestros, hoy surgen los promotores de un estado plurinacional y folclrico vs. aquellos nostlgicos de una repblica sepultada.

A este ambiente de divisin y rompimiento institucional, que es el caldo de cultivo de la izquierda, donde germina toda esa suerte de infortunios, surgen los sacerdotes de la Diosa Blanca, como aquel que lleva el mismo nombre de la provincia balcnica, ya travs de la cadena narco productiva que controlan, como: el contrabando, el lavado de dinero, la prostitucin, etc., corrompen a instituciones militares y policiales encomendadas por la Constitucin Poltica del Estado a velar por la seguridad de la sociedad y de la patria, haciendo que stas se involucren hasta el extremo de generar ajustes de cuentas que, por lo general, pueden desembocar en una guerra entre zurdos y montenegrinos.