Sábado 21 de febrero 2026

Unidad trucha, ¿Para qué?



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Si la oposicin se uniese, de lejos derrotaramos a la mula del corregidor en las elecciones de octubre. Esta muletilla, valga la redundancia, estamos cansados de orla en plazas, calles y cantinas, a sabiendas que dicho prodigio no va a ser posible, por la misma razn que no lo fue un 2 de julio de 2006, cuando fuimos a elegir a los asamblestas constituyentes, y el oficialismo NO logr obtener los 2/3 de votos que requera, sin embargo s los consigui tras los misteriosos pactos de Oruro, al margen de la sede de la Asamblea en Sucre, con lo cual logr hacer y deshacer, poner y disponer todo lo que se le vino en gana hasta nuestros das.

Posteriormente, el 25 de enero de 2009, fuimos nuevamente convocados a votar la nueva Constitucin Poltica del Estado, la cual fue aprobada y promulgada por el oficialismo el 7 de febrero, en medio de fanfarrias con bombos y platillos, permitiendo refundir el pas desde la unidad, la igualdad y la dignidad como seal S.E, pues tambin le permita aspirar a un segundo mandato presidencial.

El 4 de mayo de 2008, con denuncias de ilegalidad por parte del Gobierno, Santa Cruz fue a un referndum para avalar su Estatuto Autonmico donde gan el S, por un amplio margen. A este ejemplo se adhirieron Beni, Tarija y Pando, donde tambin el S obtuvo una amplia mayora. Tanto el Gobierno como la Corte Nacional Electoral denunciaron la ilegalidad de la consulta, sin una oposicin unida que se resista a dicha arbitrariedad.

Con toda la experiencia y engrase de esta prodigiosa maquinaria electorera, el 6 de diciembre de 2009, bajo las reglas de la nueva CPE, el mandatario se hizo del 64,22% de los votos en una consulta que, adems de fijar el dominio absoluto de la flamante Asamblea Legislativa, reemplaz al Congreso de la Repblica. No aparecieron unidades ni alianzas truchas que se opusieran a estos atropellos.

De esta maosa manera de manejar el poder electoral, un 12 de octubre de 2014 nos volvieron a convocar a las urnas para votar la reeleccin del binomio oficial, frmula que consigui la victoria por un 61,36% de los votos, y los dos tercios de la Asamblea Legislativa, lo que les permiti nuevamente continuar con un omnmodo modelo de gobierno discrecional, sin unin de los opositores.

Finalmente, conmovidos por esta singular forma de perder, la oposicin, como ahora se califica a un pueblo cansado de hacerse tomar el pelo, en febrero de 2016 concurri a un nuevo referndum convocado por el propio gobierno que, en su afn triunfalista, plante la derogacin del artculo 168 de la CPE, que prohbe taxativamente la reeleccin presidencial, con el objeto de oficializar de una vez por todas la presidencia vitalicia para el binomio gobernante.

Est dems repetir el resultado de dicha consulta, enmarcada en la ya famosa letana: Bolivia dijo NO. Para la obtencin de este resultado, que luego fue desconocido por los malos perdedores, no fue necesario recurrir a componendas ni juntuchas ocasionales, sino fue el propio pueblo escarmentado por tanta impostura y falta de seriedad que seal, sin dudar, su derrotero. De ah que es saludable volver a recordar esta hazaa, para el caso de nuevas elecciones con visos de un fraude anunciado, cuando el pueblo quiere hacer respetar su voluntad, no necesita de falsas componendas, basta con preguntarse: Unidad trucha, para qu?