Miércoles 11 de marzo 2026

Ni con el pétalo de una rosa



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A una mujer no se la toca ni con el ptalo de una rosa -me inculc mi padre- sabia enseanza respaldada por su intachable trato a mi mam. Ojal todos pensaran as, pero las estadsticas en Bolivia sobre feminicidio -el asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia, como lo define la Real Academia Espaola- son escalofriantes.

Bolivia se ha convertido en el pas ms violento en cuanto a feminicidios en Sudamrica. En 2018 se registr ms de 130 feminicidios, de esposas principalmente; hasta agosto del 2019 eran ya 80 las muertes por golpes, asfixia, pualadas, disparos, ahorcamiento y hasta uso de dinamita por parte de sus cnyuges.

Un reporte internacional dio cuenta -segn la Coordinadora de la Mujer- que en 2018 se recibieron ms de 38.000 denuncias de agresiones contra mujeres -fsicas, psicolgicas y sexuales- recordando adems que Bolivia tambin es uno de los pases en los que se registra la tasa ms alta de embarazo adolescente y violencia sexual contra menores, de acuerdo a diferentes mediciones, como la del Fondo de Naciones Unidas para la Poblacin (Feminicidios: la preocupacin en Bolivia por ser el pas de Sudamrica en el que matan a ms mujeres, BBC News Mundo, 9.08.2019).

Qu pasa con la sociedad boliviana? Las autoridades reconocen que si bien la mujer adquiri por ley una condicin de igualdad frente al varn, la tara cultural de supremaca en los hombres es lo que llevara a tal extremo, por lo cual el gobierno ha diseado un Plan de Accin Contra los Feminicidios y la Violencia Machista, algo que sin duda puede ser importante, aunque no suficiente.

La educacin puede contribuir a cambiar una cultura peligrosa, pero mucho ms el superar la ignorancia o la desobediencia a leyes divinas. El problema de fondo es que como todo tiene un trasfondo espiritual, el desconocer a Dios y sus preceptos conlleva a la falta de amor (Dios es amor).

Qu manda Dios respecto a nuestro prjimo? Amar! Si el esposo dice que ama a Dios pero aborrece a su esposa, el tal es homicida; si dice que ama a Dios pero no ama a su esposa, es mentiroso cmo podra amar a Dios a quien no ve y no amar a su esposa a quien ve? Ser cabeza de hogar es un privilegio e implica la responsabilidad de proveer, proteger, honrar, tratar a la esposa como a un vaso ms frgil y -por sobre todo- amarla.

Nada justifica el homicidio o el asesinato de nadie, Dios es el dueo de la vida. Recordemos siempre que a una mujer no se la toca ni con el ptalo de una rosa.

(*)Pastor y economista
Santa Cruz, 18de septiembre de 2019