Martes 10 de marzo 2026

Quemamos 11.000 millones de dólares



147 vistas

Sabe por qu no me canso de repetir la terrible sentencia del sabio Salomn, de que lo mejor del negocio no es cmo empieza sino cmo acabar? Porque es cierto. De qu vale alegrarse de algo sin saber si terminar bien? No cantes victoria antes de la gloria, implica lo mismo. Fanfarronear, definitivamente no est bien.

El 1 de mayo del 2006 se dio en Bolivia la llamada nacionalizacin de los hidrocarburos que -stricto sensu- consisti apenas en cambiar el canon de tributacin a las empresas petroleras transnacionales -disminuyendo su ganancia- adems de reducirlas a prestadoras de servicios, segn algunos ex administradores del Estado.

Aquel 1. de Mayo todo era fiesta, hasta se acu la frase queremos socios y no patrones. Se rieron de las advertencias de que la inversin extranjera en el sector decaera y comprometera a futuro la posibilidad de seguir exportando gas y el poder atender la creciente demanda interna de gas y combustibles lquidos. Hicieron odos sordos. La jugosa renta petrolera pes ms que los anlisis de los opinadores que mereceran hoy un homenaje al comprobarse que efectivamente saban lo que decan.

Lamentablemente, el sector hidrocarburfero -la nia bonita del Modelo Econmico Social Productivo y Comunitario implantado el 2006 como alternativa para el desarrollo- pas a ser su Taln de Aquiles con graves consecuencias para el Estado: el inocultable incremento en la importacin de combustibles lquidos -ante el aumento del consumo y la cada de la produccin nacional- toma ribetes de escndalo.

La importacin de gasolina y disel que no llegaba a 190 millones de dlares en el 2005 empez a subir hasta alcanzar en 2019 un nuevo y triste rcord con la descomunal sumade 1.555 millones. Grave situacin la del pas, dependiente del abastecimiento externo con la dolorosa sangra de dlares que merma las reservas del Banco Central.

Conversando sobre el tema con Erick Saavedra, CEO de TOYOSA y experto en la materia, resumi as la situacin: El escenario es preocupante y puede empeorar; el parque automotor es de 2,2 millones de vehculos y subir a 4 millones en 10 aos; ms del 80% tiene 25 aos de antigedad. Por qu no promover vehculos hbridos y flex que funcionen con energas alternativas y menos contaminantes como bioetanol, biodisel, gas natural y energa elctrica? En los ltimos 14 aos hemos quemado 11.000 millones de dlares importando combustibles fsiles; no podemos seguir as, debemos tomar decisiones...ya!

(*)Economista y Magister en Comercio Internacional
Santa Cruz, 12 de febrero de 2020