Martes 17 de febrero 2026

Petardazos nostálgicos



141 vistas

En medio del sepulcral silencio que reinaba en esta capital la noche del pasado domingo 10 de mayo, en estricta observancia de su ciudadana a la cuarentena dispuesta por las autoridades gubernamentales, en diferentes laderas de La Paz se escucharon el estallido de cuetillos, petardos, toque de cacerolas, y uno que otro disparo de arma de fuego, que se mimetizaba en esa batahola.

Al decir de algunas fuentes, dicha actividad estuvo convocada por militantes del Movimiento al Socialismo (MAS),a travs de las redes sociales, con la consigna Elecciones ya, y con el beneplcito y aquiescencia del prfugo Jefazo. De ser cierta dicha afirmacin, ella nos ratifica la vocacin insensible de esa tienda poltica, ante la pandemia que asola al pas y al mundo.

Confirmando esta asercin, el pasado 30 de abril, la presidenta del Senado Eva Copa, encabezando la decisin de la mayora parlamentaria del MAS, promulg la Ley 1297, que en su artculo 2 establece: en el ejercicio de sus atribuciones, el Tribunal Supremo Electoral fijar la nueva fecha para la jornada de votacin de las elecciones generales 2020, que deber efectuarse en un plazo mximo de noventa (90) das computables a partir del 3 de mayo, o sea, el domingo 2 de agosto de 2020, consagrado al da del Indio por el MNR.

Ante semejante actitud cnica, el gobierno pareciera mostrarse inerme, o lo que es peor, muy complaciente, pues nos expone a que dichos chantajes creen habito y permitan a estos facinerosos tomar cuenta de nuestra existencia, con mayor furia que el Covid19 y,sin darnos cuenta, pasemos de los inocentes cuetillos y cacerolazos a los consabidos bombazos que acostumbran sembrar, para poner de rodillas al pueblo y a sus autoridades, como ocurri en Colombia o Mxico.

Resulta pues hasta absurdo, que luego de estar guardando una cuarentena por ms de dos meses, aceptemos siquiera la peregrina idea de convocar a elecciones, cuando el techo de la casa se est desmoronando. Estamos ante la disyuntiva de elegir entre un virus letal y un equipo de corruptos que durante 14 aos nos expoliaron y ahora pretenden volver, ms no devolver. No es posible que, despus de haber matado al tigre, nos aterroricemos del cuero.

Es preciso que la presidenta Aez se deje de miramientos con esa mala oposicin que pretende socavar, a toda costa, los cimientos de su gobierno, sin respetar siquiera las medidas de cuarentena impuestas para preservar la salud y seguridad de todos los bolivianos, tal es el caso reciente del botadero de KaraKara, en Cochabamba, donde se evidencia, palmariamente, la complicidad de los secuaces del lder cocalero, con la consiguiente organizacin y financiamiento de los hechos.

Entretanto, volviendo a la citada interrupcin del sueo de los paceos con cuetillos y cacerolazos, bien vale la pena suponer que dichas manifestaciones se debieron slo a tres celebraciones: el da del periodista; el homenaje al Colegio Alemn en su fecha de creacin; y/o finalmente, el natalicio del General Banzer y su divisa de orden, paz y trabajo. De todos modos, slo pudieron tratarse de petardazos nostlgicos.