Lunes 16 de febrero 2026

Dualismo del Poder



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Guardando una distancia social de aproximadamente 70 mts., que comprende el recorrido entre el Palacio Quemado y la Asamblea Legislativa, la presidenta Aez decidi emitir su mensaje a la Nacin desde su escritorio, por dos razones muy justificables: el Covid19 por un lado y, por el otro, la velada amenaza filtrada por algunos parlamentarios, de que el ex caudillo cocalero hara su aparicin mediante la aplicacin de videollamadas Zoom, como ya lo haba hecho en la reunin de homenaje a La Paz, en la reunin del Consejo Municipal de esta ciudad capital.

Es ms, ya se haban instalado dos enormes pantallas en el hemiciclo congresal, en las cuales aparecera la imagen de Evo Morales emitiendo sus consabidas evadas, a tiempo de transmitirse el mensaje presidencial, ante la presencia de expresidentes y diplomticos invitados. Al decir de los creadores de esta imbcil fantochada, sta habra significado no slo una burla para el Ejecutivo actual, sino una victoria contundente del MAS, en detrimento de la imagen de Bolivia toda.

Dicha situacin, que ms que grave parece jocosa, refleja claramente el verdadero estado en el que se desarrolla nuestra poltica nacional, pues quin, en su sano juicio, se habra imaginado que este sainete sera el inicio de uno de los actos terroristas ms espantosos de nuestra historia, al consumarse la amenaza tantas veces advertida por el prfugo, de cercar las ciudades para matar de hambre a sus habitantes y, lo peor, asfixiarlos por falta de Oxgeno en estos tiempos de pandemia, en abierta competencia con el virus chino.

Ante esta grave amenaza ala seguridad del Estado, donde se ha demostrado que ni el dilogo es la frmula para lograr la paz y la concordia y, asediados como estamos por la peste china que cobra diariamente muerte y desolacin, creemos ms que nunca que el remedio consiste en la aplicacin del artculo 172 de nuestra Carta Magna, o acta constitutiva de nuestra sociedad, que otorga a la Presidenta la potestad de declarar el estado de excepcin y, en su carcter de Capitana General de las FF.AA. disponer de ellas para la defensa del Estado, de su independencia, de la integridad del territorio y de la seguridad de sus habitantes.

Debe ser muy frustrante y deprimente para la moral de aquellos hermanos que, con vocacin de honor y bizarra escogieron la carrera de las armas, para defender a su colectividad y a su nacin, ver desde las ventanas de sus cuarteles a aquellos valerosos jvenes civiles que, asumiendo la tarea que les corresponde a ellos, los defiendan y nos defienden de esas hordas delincuenciales que siembran la muerte y la destruccin de la patria.

Consideramos que ya no es el tiempo de hacer clculos polticos, y mucho menos sumergirse en disquisiciones de orden legalista. Este gobierno est precisamente all, porque tanto los policas como las FF.AA., coronaron las movilizaciones del pueblo, que en veintin das decret el fin de la dictadura y la fuga del strapa. Sin embargo, esta hazaa no fue completa, dado que los 14 aos de despotismo ya haban dejado el huevo de la serpiente, tanto en la actual administracin del Estado, como en todos los organismos de ste, generando un Dualismo de Poder.