Miércoles 11 de marzo 2026

Muertos del Chapare



150 vistas

Dos cadveres que flotaban en el ro Ibergarzama, enmanillados, fueron llevados por la FELCC a la morgue, mientras las investigaciones apenas han comenzado.

Un ajuste de cuentas de las mafias del narcotrfico que ahora estn lanzadas a una guerra por el control territorial, como en Mxico o en Brasil.

Es probable que la ausencia del cocalero Morales haya creado un vaco de poder que ahora es motivo de las disputas, pero es cierto que l tiene mucho que ver con la creacin de este infierno.

Los cocaleros y los narcos se haba acostumbrado a pagar un diezmo a los cobradores del caudillo cocalero para cubrir gastos del instrumento poltico.

Ahora ese aparato est desarticulado porque han surgido ms de tres aspirantes a ser los administradores de los recursos. Los aportantes han optado por no pagar a ninguno.

Los rumores dicen que dos exministros tenan sus propias organizaciones, o crteles, pero ellos tampoco estn ahora y han surgido herederos que no reciben la confianza de los aportantes, ni los aportes.

Se trata de administrar la actividad econmica ms pujante de Bolivia, que ha quedado descabezada en noviembre pasado. Le falta el dirimidor, el componedor, el que ayudaba a encontrar los equilibrios, que a veces eran l mismo.

No es comparable a la desaparicin de Pablo Escbar en Colombia. Lo que ha desaparecido en Bolivia es el estadista de la mafia de la droga, y es irreemplazable.

En Brasil, en cambio, no hay un mafioso con esas responsabilidades, por lo que se explica la guerra permanente que desangra al PCC y al Comando Vermelho. En Mxico, los crteles de Sinaloa han llegado a un acuerdo territorial, lo que les permite desafiar al Estado. En Japn, la mafia Yacuza, que era tolerada por el Estado porque impeda el ingreso de las mafias extranjeras, principalmente chinas, enfrenta ahora un problema diferente: sus caudillos han envejecido y no hay figuras para la sucesin, resultado de que todas las mafias que se respetan descabezan a los aspirantes a la sucesin.

El economista cruceo Fernando Garca calcula que los recursos que genera la industria de la droga en Bolivia llegan a los 6.000 millones de dlares, lo que le da autoridad para jugar a la poltica.

En este momento, dice este economista, los cocaleros de Chapare tienen un cupo en el Colegio Militar. Y es probable que lo pierdan si es que el cocalero Morales no regresa a poner orden en las mafias.

Aqu tampoco hay nombres en la escala de la sucesin. El caudillo se est llevando a la tumba o al ostracismo de su retiro poltico, los secretos de un negocio que se dio el lujo de tener un gobierno durante catorce aos.

Todo lo que sube, ha de bajar. Ni las mafias se libran de esta ley.

Siglo21bolivia.com