Domingo 15 de febrero 2026

Debates histéricos



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Como si no fuera suficientemente desalmada la peste china que nos devasta planetariamente, a ella se le vino a sumar, luego de 18 aos de ausencia, el debate poltico preelectoral con miras a las posibles elecciones a realizarse este prximo 18 de octubre, con la presencia de los principales candidatos presidenciales.

Parodiando el debate electoral entre el presidente candidato Donald Trump y el exvicepresidente Joe Biden, por la presidencia del mal llamado Imperio norteamericano, que ms que un intercambio de ideas semej la bronca de esos ancianos personajes de los Muppets, que aparecen siempresentados en el palco de un teatro ridiculizando cruelmente a gil y mil, nuestros ocho aspirantes a la presidencia de Bolivia se enfrascaron en una suerte de exposicin de motivos, sin motivo alguno plausible de ser escuchado, considerado, y menos estudiado, y donde los nicos qu salieron perdiendo fueron el buen humor y el elogio.

Sabemos que un debate es el derecho que tiene la opinin pblica de conocer las propuestas que los candidatos le presenten para la contienda electoral, facultad empero, que jams deber confundirse con el derecho de los candidatos.

Es ms, un debate es el acto de comunicacin por excelencia, en la que dos o ms personas opinan acerca de uno o varios temas y en la que cada uno expone sus ideas y defiende sus opiniones e intereses. El que sea ms completo se logra a medida que los asuntos expuestos vayan aumentando en cantidad y en solidez de sus motivos; al final de todos los argumentos expuestos por cada una de las personas, el moderador o intermediario deber llegar a un acuerdo fijo.

De la citada definicin concluimos en que jams la clave de la violencia debera estar presente en dicho intercambio de ideas y motivos, y mucho menos en sus determinaciones y aplicaciones que contemplen semejante opcin cavernaria.

De ah que la poblacin boliviana, en medio de este clima asintomtico de terror que viene soportando desde hace 15 aos, se halle sobrecogida ante las temerarias, como irresponsables declaraciones de quienes la amedrentan con sus amenazas nacidas del termo ceflico estado que aqueja a las dos cabezas de su jefazo, y que lo inducen obstinadamente, sin reparar en las consecuencias, hacia la comisin de actos criminales, como el de cercar las ciudades para asesinar a sus habitantes por la falta de alimentos, medicamentos y oxgeno.

Como un prolegmeno a la consumacin de estas amenazas, el propio candidato ttere afirm que respetaran los resultados de las elecciones, slo si estos se dan iguales a las encuestas recientemente conocidas, a sabiendas que dichos sondeos son menos confiables que la cojera de un can y, en su mayora, fueron elaborados con los dineros que nos timaron, y aquellos otros que provienen de las arcas del Andrgino que nos amenaza: Ni se les ocurra hacer alguna irregularidad, fraude o provocar convulsin. Estamos en cuarto intermedio a nivel nacional, hermanos y hermanas, cualquier momento, si provocan alguna irregularidad, levantamos el cuarto intermedio, el pueblo boliviano en las calles recuperar el poder. Siesta va a ser la tnica que caracterice los prximos comicios, antes que, a debates histricos, estaremos condenados a asistir a debates histricos.