Domingo 08 de marzo 2026

Estafas en cadena



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El mtodo es conocido. Fue descrito en detalle por Enrique Garca, muchos aos antes de llegar a la presidencia de la CAF, en 1978: cmo se aprueban proyectos de inversin pblica que no tienen sentido de existir.

Es ahora el caso de Bulo Bulo, o las turbinas compradas a Siemens, que suman 2.363 millones de dlares y no sirven para nada, porque fueron comprados mediante sistemas de presin muy eficientes, en los que el inters nacional no contaba.

Garca revel hace casi 43 aos cmo funcionaron esos grupos de presin para el caso de Karachipampa, una fundicin de plata que nunca funcion pero cost ms de 200 millones de dlares, un equipo fabricado por la alemana Klockner con la tecnologa Kivcet de la ahora finada URSS.

La presin lleg entonces de (1) la empresa proveedora, (2) de las firmas locales que la representaban (Gundlach), (3) los promotores locales (un empresario de apellido Lema), (4) grupos cvico-regionales (el movimiento cvico de Potos en pleno).

En el caso actual de Bulo Bulo, la empresa proveedora era la Samsung, los representantes locales eran los miembros del partido del cocalero Morales, los promotores eran ministros y los grupos cvicos eran los cocaleros de Chapare, interesados en que los cultivos de la zona cuenten con urea barata, como les haban recomendado los asesores de las FARC.

En este proyecto el pas ha gastado hasta ahora 963 millones de dlares, la planta es antieconmica, porque oper durante ocho meses y el resultado fue un dficit de 43 millones, por lo que el gobierno de Morales la someti a paros programados que comenzaron en 2017, y no terminaron nunca.

Una empresa china se haba comprometido a construir el ferrocarril Bulo Bulo-Montero pero se fue despus de haber cobrado y pagado comisiones, por ejemplo a la seorita Gabriela Zapata.

La factura ms grande de estos ejercicios de latrocinio fue de la empresa alemana Siemens, que cobr 1.400 millones por tres turbinas con capacidad para generar 1.000MW pero que no podrn operar debido a que falta el gas y falta la demanda de energa elctrica en el mercado interno y en los vecinos.

En este caso tambin los grupos de presin fueron los proveedores y luego sus representantes, que eran los propios funcionarios del gobierno. No hubo presin de grupos cvicos porque las plantas estaran en Chapare, en Yacuiba y en Montero, abarcando tres departamentos.

Si se consideran solo estos tres proyectos, el monto llega a 2.500 millones de dlares, monto que incluye las comisiones pagadas por los proveedores o sus representantes a los promotores.

Una larga cadena de estafas, sin fin.

Siglo21bolivia.com