Sábado 07 de marzo 2026

¿Quién se salva primero?



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El gobierno de Luis Arce est en, por lo menos, dos dilemas: debe decidir el criterio de prioridad para la aplicacin de la vacuna rusa contra el virus chino y debe definir quines sern despedidos de la administracin pblica ahora que ha decidido reducir en gasto en 30%.

Lo de la vacuna no es tan urgente porque, al fin y al cabo, no ha cumplido con los requisitos cientficos y si se la va a usar en Bolivia ser un gesto ms de identificacin ideolgica con Vladimir Putn, algo que est haciendo tambin el gobierno de Cristina Kirshner de Argentina.

Los bolivianos no se han interesado mucho en el tema porque saben, gracias a Internet, que la vacuna rusa no ha cumplido con los requisitos cientficos exigidos por la OMS, lo que le quita toda credibilidad.

De todos modos, el diputado Leonardo Loza, del MAS, dijo que en la lista de prioridades para el uso de la vacuna l mismo estar en primer lugar, luego los ministros, los parlamentarios y finalmente los trabajadores de la salud, para culminar con los periodistas, a los que incluy slo con propsitos de propaganda.

Al final, el presidente Arce opt por no recibir la vacuna rusa porque quiz diga que, al fin y al cabo, l ser muy masista pero no tanto como para someterse a este experimento. Apoya la eliminacin del sector privado de la economa pero su identificacin ideolgica no llega a obligarle a semejante sacrificio, sobre todo porque l es un cliente de la clnica Albert Einstein de Sao Paulo, donde las cosas se hacen en serio. La seriedad de esta clnica es proporcional al monto de sus facturas.

Quiz el presidente acepte el criterio de Loza, de que los cocaleros sean los primeros en recibir la vacuna. Es probable que diga: si los cocaleros se salvan, el caudillo estar feliz, y si no se salvan, pues nada, siempre y cuando nadie se alegre.

El otro dilema de Arce es ms complicado todava. Debe definir quines tendrn que ser barridos de las planillas de empleados pblicos ahora que ha decidido reducir en 30%, para comenzar, el gasto pblico.

Los masistas haban propuesto que los primeros despedidos sean los pititas, como denominan a los que habran entrado a las listas de burcratas con Jeanine ez. Pero pronto descubrieron que ez no haba logrado ni siquiera rasguar la estructura masista del aparato estatal.

El dilema se complica ahora, cuando debe despedir a los masistas del gobierno del cocalero para dar lugar a los que llegaron con l, es decir con el pupilo del caudillo.

Momento de una ruptura generacional pero tambin ideolgica.

Siglo21bolivia.com