Viernes 13 de febrero 2026

Monumental Proceso de Cambio



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Luego de la violenta ciruga esttica nasal, a la que fue sometido el monumento de Cristbal Coln, por unos vndalos disfrazados de indgenas, a media luz del da y en pleno Prado de la ciudad de La Paz, suponemos que son varias las estatuas que estn esperando su turno para someterse a dicha operacin, como la del Mariscal de Ayacucho, Antonio Jos de Sucre, que ya apareci con eltpico pintarrajeo que suelen hacer los cirujanos, para trazar la ruta del bistur, pero que en este salvaje procedimiento, ser la ruta del martillo.

De la misma manera, la efigie de Doa Isabel La Catlica estara en la fila de los pacientes por ser cmplice y benefactora del navegante genovs, por un lado, y porque ya apareci con las rayas limitantes de la operacin. Si bien es posible que en este operativo omitan la rinoplastia, no es menos cierto que tratarn de vestirla con pollera y mantilla, a sabiendas que ese atuendo,al igual que un millar de objetostrados de Espaa, pas de moda hace 500 aos en esas tierras y, tratar de reposicionarlos como originarios de nuestra cultura, manifiesta la ignorancia de estos brbaros irreverentes, que desean emular la iconoclastia de los terroristas del Estado Islamita, sin explicar el objeto de su actitud, ni con quin, por quin y para quin emprenden esta vil cruzada.

En medio de esta fiebre demoledora, suponemos que hasta la misma estatua del Libertador Simn Bolvar est en capilla, esperando su profanacin por parte de estos cirujanos pluriculturales y folklricos que, paradjicamente, se llamaban colonizadores, y tuvieron que cambiar ese apelativo por el de interculturales, por las mismas razones que los sabios del Socialismo del Siglo XXI cambiaron el nombre del Foro de Sao Paulo, por el del Foro de Puebla, pues resultaba absurdo llevar el nombre del Apstol fundador de las comunidades cristianas, que ellos tanto combaten, y evangelizador en varios de los ms importantes centros urbanos del Imperio romano, antes de ser derrotado por las huestes evistas.

A la luz de lo expuesto, nadie conoce los entretelones de esta accin inconcebible e inexplicable. Slo sabemos que el odio y el afn desquiciante de una sociedad a travs del enfrentamiento puede ms que la gratitud, como es el caso de la estatua de Coln, que fue un obsequio de la Colonia Italiana a la tierra que le brind hospitalidad, iniciando ellos a cambio, uno de los ms modernos parques industriales que se crearon en Bolivia, en toda la amplitud de sus rubros.

Al parecer, de esta fiebre fundamentalista y destructora, los nicos que estarn a salvo son: el monumento a la virutilla de hierro, con la cara del filibustero Che Guevara, erigido en El Alto; el Museo de Orinoca, con las camisetas de futbol del prcer; los relojes que giran al revs; el informe de la Universidad de Salamanca; Cartonbol; la planta de Urea; y varios otros elefantes azules que hacen juego con este monumentalproceso de cambio.