Jueves 12 de febrero 2026

¡Qué Voraz!



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Bajo este singular ttulo, similar al nombre de una empresa chileno-boliviana que, con voracidad de tiburn nos tim 42,8 millones de dlares durante el gobierno de Evo Morales como resultado del arbitraje que Bolivia perdi ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, esperamos apuntar, sin deseo de porfiar, sobre este tpico ocurrido hace seis aos, que mereci superabundantes noticias y artculos de prensa por su inslito y hbil manejo delincuencial, propio de los mejores guiones de una pelcula de Netflix, u otras de atracos, que mejoraran el de la joyera Cronos de Santa Cruz.

Lo espectacular de este caso, y digno de ser patentado, es que una empresa minera que obtuvo del Estado 11 concesiones en el Salar de Uyuni (Potos), con el objeto de explotar Ulexita (un mineral que se usa en aplicaciones agrcolas), haya declarado apenas un milln de dlares a tiempo de constituirse, siendo que sus ndices de explotacin y exportacin superaban de lejos las cantidades declaradas y, lo peor, se negaba a informar, tanto a Impuestos Nacionales, como a la Aduana, sus estados de situacin, lo cual a su vez evit las auditoras dispuestas por decreto, un 9 de diciembre de 2003.

En consecuencia, las autoridades procedieron a revertir las concesiones y es all donde se abre la Caja de Pandora, iniciando la muy astuta trama del despojo, consistente en llevar al arbitraje del CIADI al Estado, donde los empresarios estaban seguros de obtener las ganancias que tanto soaron, sin necesidad de ensuciarse las manos, slo con un acta de constitucin falsificada por uno de los accionistas de la firma, que permiti que el fallo del arbitraje se lleve adelante contra Bolivia.

La defensa nacional lleg a intercambiar correos amistosos con los bribones sobre los acuerdos en borrador y los temas por debatir, hasta lograrel informe oficial que sealala conducta imprudente de una subprocuradora, que ocasion que se filtre a la parte demandante informacin sensible para la defensa. Con lo que el atraco estaba cumplido, y la vctima Bolivia bien gracias. Dos aos despus, la minera chilena, al mejor estilo de los tratados de 1904, al no lograr los charles con el gobierno, que ya rondaban los 3 millones de dlares, demand al Estado boliviano ante el CIADI, por 66 millones de dlares.

El eplogo de esta truculenta historia es, que Bolivia acepta pagar 42 millones de dlares a estos piratas y lo hace mediante un acuerdo donde figuran: el exprocurador, hoy embajador ante la OEA; el procurador de entonces, un tal Menacho; un exministro de Minera; y el ministro de economa que autoriz el desembolso de los 42 millones en favor de los piratas chileno-bolivianos, en la actualidad esposo circunstancial de la vctima.

Segn el ministro de Justicia, en entrevista concedida al canal estatal BTV, esos $us 42 millones bien podran servir para construir esta nueva justicia que queremos. Suponemos, que tambin pudieron ser invertidos en formar una seleccin de futbol, en lugar de las clebres canchitas que, si bien redundaron en oscuras ganancias monetarias, en quince aos nos habran ofrecido un centenar de nios que hoy encumbraran el honor y el orgullo deportivo de Bolivia, lejos de la corruptela, la vergenza, y el riesgo que a uno lo tilden de Qu Voraz!