Sábado 07 de febrero 2026

Exigimos una explicación



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Con la misma imbecilidad y simpleza, que la historia nos endilga a los bolivianos haber perdido nuestro Litoral, por festejar los carnavales, dicha inslita actitud se volvi a repetir en la ltima Asamblea de las Naciones Unidas, curiosamente realizada durante los carnavales, cuando nuestra representacin diplomtica, destacada ante ese alto organismo mundial, se abstuvo de votar a favor de una resolucin que exiga la retirada inmediata de las tropas rusas de Ucrania, y de esta forma, poner fin esa innoble invasin lanzada hace un ao por Mosc.

Slo como una ligera leccin histrica de dignidad, habra que recordarles a los abstencionistas vendemar, que hace 144 aos, un 14 de febrero de 1879, sin que medie motivo alguno que justifique una accin blica, (situacin similar a la que est padeciendo Ucrania desde hace un ao, por los mercenarios del Roto Putin) tropas chilenas invadieron Bolivia, argumentando que la suba de 10 centavos que sta haba impuesto por quintal de salitre exportado, violaba el contrato privado firmado con la Compaa de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta.

Sin ser muy doctos en materia de justicia internacional, semejantes argumentos y determinaciones nos recuerdan a los contratos privados firmados en el caso de las aguas del Silala y los muchos otros que la diplomacia de los pueblos, y la habilidad de nuestros sabios jurisconsultos perdieron estos ltimos 16 aos, en la Corte de Justicia de la Haya, fallos que olearon y sacramentaron los 120.000 kilmetros cuadrados de territorio y 400 kilmetros de costa que nos usurparon, idntica extensin que los rusos pretenden despojar a Ucrania, en la regin del Donbas y su salida al mar en Crimea.

En esta suerte de desdichadas coincidencias histricas, donde nuestra fuerza radica en poderes abstractos, como el retorno al Tawantinsuyo; a los relojes de giro izquierdo; al poder afrodisiaco de la papalisa y al sexo de las piedras; y se pretende repetir nuestra alianza con la repblica hermana del Per, en esos trminos folklricos, surge la curiosa divergencia de los gobiernos izquierdistas de Chile, Argentina y Colombia que, al contrario de nuestro abstencionismo en la ONU, votaron en favor de la condena a la invasin de Rusia a Ucrania.

Glosando los trminos de una carta de Fausto Reynaga, uno de los idelogos del indianismo, al Presidente Juan Jos Torrez, un 6 de enero de 1971, sobre nuestra relacin con Chile dice: Nuestro deber de bolivianos es entender y hacer examen de conciencia sobre el paso a darse en este trascendental asunto, que compromete la existencia misma de Bolivia. Es el Presidente Allende y su Canciller Almeida, quienes a grito pelado escupen el rostro de nuestra Patria esta brutalidad: Claro que te asaltamos tu Litoral, despus tu Lauca pero djate asaltar ahora tu Titicaca, y seremos hermanos. Este es el Chile socialista sin mscara, frente al pueblo de Bolivia, donde segn Neruda no hay sino hedor a indio. Excmo. Seor Presidente Gral. Torres, vuestra responsabilidad est por encima de toda bandera poltica. No restablezca relaciones con Chile si Chile no devuelve su Litoral a Bolivia!

A la luz de los argumentos arriba expuestos, consentir que un pas, por potencia que sea, invada a otro, como nos ocurri en 1879, es sentar las bases de una poltica criminal que abra las puertas de la discrecionalidad futura, y volvamos a esgrimir la ley de la selva. En momentos en que el partido gobernante parece mostrar signos de discrepancia interna, con el sonado intento de ensillar al responsable de los hechos comentados Exigimos una explicacin!