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- 2026-02-18
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La justicia boliviana determinó 90 días de detención preventiva para la exgerente de YPFB, Gabriela Delgadillo, quien ahora deberá enfrentar su proceso desde una celda en Palmasola.
La acusación es grave: se le imputan delitos de incumplimiento de deberes y una descarada usurpación de funciones que compromete la institucionalidad de la estatal petrolera.
El fiscal Alberto Zeballos reveló que Delgadillo clandestinamente firmó informes de gestión y reportes mensuales como si tuviera una autoridad que la ley no le otorgó.
Este escándalo de firmas "fantasma" se entrelaza con el caso Botrading, donde se investigan millonarias irregularidades en la importación y manejo de carburantes en el país.
Según las pesquisas, la exejecutiva se tomó atribuciones de vicepresidenta de YPFB sin contar con una designación formal, manejando documentos críticos del sector energético.
Delgadillo es una de las diez piezas clave que la Fiscalía busca desarmar para entender cómo se operaba internamente en la administración de los carburantes estatales.
La medida cautelar busca frenar cualquier intento de obstaculización de la justicia, dado que la exfuncionaria tuvo acceso a información sensible de la mayor empresa de los bolivianos.
El Dato de Cierre: El escándalo de las firmas ilegales en YPFB abre una grieta de desconfianza sobre quiénes realmente están tomando las decisiones sobre los carburantes en Bolivia.