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- 2026-04-23
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La Oficina Técnica para el Fortalecimiento de las Empresas Públicas (OFEP) ha revelado la magnitud del descalabro financiero heredado de los últimos 20 años de gestión del Movimiento Al Socialismo (MAS). El director de la entidad, Pablo Camacho, informó que durante las administraciones de Evo Morales y Luis Arce se dilapidaron más de Bs 73.000 millones en créditos destinados a empresas estatales que hoy son cascarones vacíos, sin producción ni utilidades.
Bajo la lupa de La Mesa de Análisis, el actual gobierno de Rodrigo Paz está exponiendo las "facturas" de un modelo de industrialización ficticia que devoró la bonanza económica del país. Los datos oficiales confirman que 15 de estas empresas se encuentran en quiebra técnica total, arrastrando una pérdida acumulada de Bs 2.655 millones que el Estado boliviano ahora debe gestionar como una pesada herencia.
💸 Herencia Maldita: Los Bs 73.000 millones quemados por el MAS equivalen a décadas de inversión perdida en salud y educación.
📉 Quiebra Técnica: El informe detectó que 15 estatales tienen patrimonio negativo, debiendo más de lo que valen tras años de mala gestión.
🚫 Ficción del MAS: La mayoría de estas plantas fueron inauguradas con fines propagandísticos, sin estudios de mercado ni sostenibilidad.
🏥 Costo de Oportunidad: Camacho subrayó que esa fortuna pudo constituir un fondo soberano para evitar la actual crisis de divisas y carburantes.
El sistema "Conociendo la Verdad" permitirá a la ciudadanía fiscalizar cómo se administraron las 67 empresas públicas durante las últimas dos décadas. La auditoría interna revela que el capital fue inyectado vía créditos que nunca retornaron, convirtiéndose en un drenaje de recursos que hoy explica la asfixia económica y la falta de divisas en las arcas del Estado.
Para la OFEP, estas empresas del ciclo masista funcionaron como un mecanismo de gasto ciego que priorizó el sostenimiento de burocracia ineficiente. El reconocimiento de este desajuste financiero es el primer paso para transparentar por qué el país se quedó sin reservas, mientras se mantenían activas plantas que solo generan deudas y números rojos.
El patrimonio negativo de Bs 1.901 millones en las entidades quebradas es el resultado de 20 años de una industrialización que no generó valor. El Estado, bajo el mando anterior, financió el fracaso con recursos que hoy faltan para la importación de carburantes y para estabilizar los precios de la canasta básica familiar.
Finalmente, la revelación de la OFEP marca el inicio de una fiscalización profunda al modelo económico del MAS. Con una pérdida acumulada de Bs 2.655 millones detectada por la actual gestión, el país enfrenta ahora la dura tarea de decidir el cierre o la reestructuración de estas factorías que solo han servido para dilapidar la riqueza nacional.
El Dato de Cierre: Los Bs 73.000 millones dilapidados en 20 años representan una cifra que triplica las Reservas Internacionales Netas en su mejor momento, confirmando el vaciamiento del Estado.